Juan Carlos Callacondo Velarde
Profesor y Comunicador Social
La noticia de la
semana estuvo acaparado nuevamente por el
alcalde provincial Alfredo
Zegarra, quien fue denunciado a la fiscalía por un miembro del tercio
estudiantil de la Universidad San Agustín por haber cobrado ilegalmente sus
remuneraciones como docente de la facultad de medicina durante todo un año. Sin
duda, este hecho es un acto doloso y doloroso que el poder judicial determinará
responsabilidades y sanciones en su momento oportuno. Sin embargo lo que hoy
deseamos compartir el impacto que genera
esta acto en lado ético y moral en la percepción de muchos jóvenes y niños que
ven aun líder como oportunidad para seguir.
Hechos como estos,
y otros de mayor impacto que nos muestra la política nacional quitan la
oportunidad de construir referentes políticos. Nuestra juventud hoy no tiene
norte, sus convicciones son muy frágiles, muestran muy escasa participación por
discutir, analizar y ser protagonista de los problemas sociales, económicos y
políticos que vive el país, precisamente porque están desencantados y asqueados
por la política. Yo no creo que los jóvenes hayan perdido la fuerza, la
vitalidad, su capacidad contestaría, su energía, su vigorosidad, lo que ocurre
que esta fuerza no están siendo canalizados por las fuerzas del bien común, por
la justicia, la equidad.
Según los
resultados de la ENAJUV realizada a nivel nacional muestra que el 16,9% de los
jóvenes no estudia ni trabaja. Este dato es aún más preocupante si consideramos
que los trabajos y estudios en zonas marginales son de baja calidad y no
aseguran el desarrollo de los jóvenes. Por otro lado solo el 48,5% tiene acceso
algún tipo de seguro de salud y el 82,9% de los embarazos no ha sido
planificado.Cuando los jóvenes son consultados sobre sus principales problemas,
ellos colocan en primer lugar a la “delincuencia/pandillaje” (58.6%), seguido
de “la falta de oportunidades para trabajar” (43,2%) y del “consumo excesivo de
alcohol y drogas” (39,5%).
Esta es la
fotografía de nuestros jóvenes del país
¿Qué futuro inmediato podemos alentar a esta juventud que puede ser el motor de
cambio y transformación? Pues sin duda el panorama se haces desalentador con
actos como nuestra la clase política del país. Esta cifran nos enrostra nuestra
realidad donde típicamente manifiestan
que los jóvenes. Sin duda una de las principales causas por la pérdida de
referentes positivos tanto en la familia, en la calles y sociedad. Sus
referentes inmediatos están centrados en los antivalores, en la cultura del
vivo los líderes sociales, políticos y los líderes de opinión que le sacan
ventaja para sus apetitos y necesidades personales y no por causas dignas como
lo expresado.
Siempre tendremos una juventud con unas ganas enormes de salir adelante,
pero no cuenta con oportunidades para desarrollar sus competencias. Tenemos que
promover oportunidades para que los jóvenes puedan acceder a espacios donde se
puedan desarrollar, a mundos positivos donde puedan aprender y potenciar sus
habilidades. Pero fundamentalmente generar una cultura con
referentes donde se aliente e impulse un
trabajo digno, al mundo académico de excelencia, a un mundo de la cultura y el
arte, al mundo deportivo, ideales
políticos con actores y protagonistas éticos y morales que dirijan un país con esperanzas. Es
fundamental promover esto si estamos hablando de una generación que está
llamada a transformar nuestro crecimiento económico en desarrollo sostenible,
justo y equitativo.

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