Juan Carlos Callacondo Velarde Profesor y
Comunicador Social
Tanto la educación y la
salud son derechos fundamentales para todos los peruanos, el servicio de salud
debe ser garantizado por el estado sin embargo la cifras expresan que hay una brecha de 8 millones de peruanos que
carecen de un seguro para la atención y tratamiento de sus enfermedades. En
Arequipa se estima que son 460 mil los pobladores de todas las edades que no tienen
plan de salud que garantice su bienestar y tranquilidad y derecho a la salud.
En nuestra región, según las últimas encuestas de
población y vivienda se estima que somos
un millón 300 mil, de los cuales sólo el
64,6% cuentan con algún tipo de
cobertura de seguro de salud, pero la cantidad restante, es decir 460 mil 200
pobladores carecen de un plan de salud. El 36 % de la población son sin duda es la población de los sectores más pobres y
excluidos donde los derechos simplemente son una declaración. En el 36% de la
población está indirectamente negado el derecho de la salud.
Esta
brecha de salud expresa la deficiencia de las políticas públicas en material de
salud. Sin embargo necesitamos generar la exigibilidad a este derecho y como
tal se requiere tomar en consideración los siguientes aspectos. La primera, el
derecho a la salud es derecho incluyente, es decir abarca otros determinantes
de salud, pues abarca no solamente la atención oportuna y adecuada de la salud
sino también otros servicios y derechos como por ejemplo el acceso a educación
e información adecuada sobre la salud sexual y la salud reproductiva y otros
servicios que genera la salud. Esta disponibilidad muchas veces en los centros
y establecimientos de salud no están perfeccionados o solo se realizan para el
cumplimiento formal de las metas que se genera.
Los factores determinantes deben ser atendidos por todos los que gestionan
el estado.
La
segunda consideración plantea que el derecho a la salud se debe entender como
la posibilidad de disfrutar de los establecimientos, bienes y servicios
necesarios para lograr el más alto nivel posible de salud. Todos los
establecimientos de salud están en situación de abandono, no existe el
manteniendo de sus locales mucho menos el equipamiento y renovación de los
mismo. Por lo menos en nuestra ciudad no conozco un centro de salud moderno,
equipa, ordenada, salvo las clínicas privadas. Para constatar basta darse una
vuelta por los dos establecimientos más grandes como son el hospital de
Goyeneche y el Honorio Delgado de la pampilla.
La
tercera, que los establecimientos, bienes y servicios de salud, incluidos los
determinantes subyacentes, deben estar disponibles y ser accesibles, aceptables
y de buena calidad. Los datos expresados en la primera parte nos pinta esta
situación. No existe una adecuada cobertura de los servicios de salud. De eso pueden dar testimonio el 36% de los pobladores de la región.
Como todo
derecho humano, el derecho a la salud tiene la necesidad de ser universal, la
indivisibilidad, la integralidad, la imprescriptibilidad, la irrenunciabilidad,
la inalienabilidad, la inviolabilidad y la progresividad en su atención igual
que todos los derechos y el estado obligado atenderla y nosotros los pobladores
generar su exigibilidad.

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