Juan Carlos Callacondo Velarde
Profesor y Comunicador Social
La repartija hecha en la elección del tribunal
constitucional y la defensoría del pueblo sin duda avergüenza nuestro endeble
sistema democrático. Este regalo indigno de los padres de la patria está
recibiendo el repudio y la crítica nacional. Esta repartija del poder también
debe llamar la atención sobre la función que tienen los partidos políticos en
la vida democrática de nuestra patria.
Sin duda, si los partidos políticos cumplieran sus
rol y su función dentro de la sociedad peruana no ocurrirían estos actos
abruptos, incívicos que mucho daño hacen
no solo a la democracia, sino también en nuestras capacidades de educabilidad.
Un partido político en esencia sirve de enlace, de puente entre el estado y la
población, su función esencial es la representación, como tal logra interpretar
y proponer leyes e iniciativas de lo que gente aspira como realización para
tener una mejor calidad de vida. Los elegidos en cada acto democrático tienen
el imperativo de escuchar, de sintonizar, de recoger lo que permanentemente
desean los ciudadanos.
La elección de algunos representantes al tribunal
constitucional y la defensoría del pueblo esta desalineado de lo que la
población aspira en cargos claves como
son estas instituciones rectoras. Este acto es una manifiesta de lo que son
capaces de hacer los partidos políticos, por apetitos enteramente burdos
olvidan de su función social, abandonan su naturaleza de ser. Las funciones
sociales que tienen todos los partidos son de la socialización política, la
movilización de la opinión pública, la representación de intereses y la
legitimación del sistema político, estos deben ser los principios de
ejemplaridad que reciban el respaldo popular.
La socialización política implica el deber de los
partidos y sus líderes de educar a los ciudadanos en la democracia. Educar
sobre aquellas formas y actitudes que nos permita vivir cada vez más humanos, más
ciudadanos. Educar para que seamos mejores personas al asumir nuestros roles en
la vida diaria. Este acto de elección es un mal ejemplo educador que no debemos
dejar pasar.
La movilización de la opinión pública, es otra
función social de mucha trascendencia, esta capacidad en el pasado nos ha
permitido derrotar las dictaduras, la corrupción, el terrorismo y otros
factores que obstaculizan la vida en comunidad. La movilización de la opinión
pública con argumentos e iniciativas a
favor de la democracia también es un arma de la población inmovilizada y
organizada que necesitamos ejercer hoy.
Los partidos políticos representan intereses de un sector poblacional mayoritario
o minoritario, es su voz en el sistema democrático y la forma de poseer dicha
voz de forma autentica es saber escuchar y representar dichos interés ¿la
elección de personas nada deseadas ante instancias de mucha relevancia será voz
de algún sector poblacional?
Los partidos legitiman el sistema político por que
poseen el respaldo de la población. Legitiman cuando las decisiones que hacen
van a favor de los valores supremos y los principios universales. Lo que acaban
de hacer con la repartija va en contra de todo, eso genera rechazo, aversión a
lo que puede representar un partido político.
De lo hecho no solo hay que poner el pecho sino la
capacidad de enmienda, la capacidad de perdón. Aquí primaron sus intereses
personales, el compadrazgo, la prebenda, el favor, la angurria de tener el
control de poder. Por la responsabilidad
de los congresistas deben responder el partido nacionalista de Ollanta, como
también los fujimoristas, los pepecitas. Ellos son los responsables de lo que
hacen sus congresista. Estos partidos deben rendirnos cuenta de sus actos, si
desean nuestra confianza.

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