Juan Carlos Callacondo Velarde
Profesor y Comunicador Social
El proyecto de la nueva Ley de Servicio Civil ha movilizados a la calle
miles de trabajadores del sector público manifestando su descontento y
desesperación frente a esta inicia que intentan generar eficiencia y
productividad en el sector estatal. Para muchos trabajadores se ha convertido en
una amenaza, en un fantasma, en la noche oscura que ronda para atentar contra sus derechos laborales.
¿Porque miles de trabajadores se sienten amenazados? Porque esta nueva
ley significa un cambio estructural del aparato estatal, puede cambiar de
manera ostensible la relación del estado
con los ciudadanos mejorando los servicios públicos actuales. El proyecto de ley
de servicio civil está centrada en la
meritocracia del Estado, esto supone que ingresen a la carrera pública trabajadores con capacidades, habilidades y
capacitaciones de acuerdo a los perfiles que demande cada puesto de trabajo, de
igual forma el ascenso a puestos
superiores serán de acuerdo a las calificaciones y un desempeño eficiente como
trabajador y no como ahora solo por años de servicios. ¿Dónde está el terror,
el fantasma para muchos empleados actuales? Los que nos aprueben las evaluaciones y
concursos competitivos tendrán que irse a su casa por no haber respondido a las
exigencias que hoy se demanda en los servicios del estado.
Sin duda, el nuevo
servicio civil pretende elevar los niveles de satisfacción de los usuarios,
servir mejor al ciudadano y mejorar la calidad del servicio público. En la
actualidad los sectores de educación, salud, interior, las municipalidades,
universidades entre otros que están muy
venidos a menos por haberse deteriorado la calidad de sus servicios.
También esta ley pretende la creación de una única carrera
pública, en la actualidad existe un caos y desorden en materia de contratación, remuneraciones,
deberes y derechos de los servidores públicos, de igual forma existe una gran
inequidad en los montos por los pagos. Actualmente se puede ver una gran
diferencia en las mismas instituciones hay
trabajadores que logran tener 15
remuneraciones al año y otros contratados
mediante la modalidad de CAS que cumplen la misma función que están con
remuneraciones y condiciones laborales en situaciones paupérrimas.
Desde mi experiencia personal en el sector público he
visto que muchos trabajadores se abandonaron a la mala suerte de no
capacitarse, descuidar sus capacidades a nivel de llegar de inutilizarse para
desempeñar su función pública. Pareciera que todos tienen el síndrome soviético
de pagarles en forma puntual como si estuvieran trabajando. Estos trabajadores año a año se han
acostumbrado a justificar su remuneración en puestos de castigo donde solo medran del tiempo. Para
no caer en la generalidad también hay
trabajadores y funcionarios públicos para sacarse el sombrero por el eficiente
trabajo que cumplen todos los días.
Esta ley seguro que contribuirá a modernizar el aparto estatal porque busca profesionalizar el Servicio
Civil a través de la evaluación constante, la capacitación y el cumplimiento de
metas. Este es la esencia de la ley, que seguro en una primera instancia
generará sensaciones de rabieta que luego paulatinamente moverán a los miles de
trabajadores para que puedan incrementar su eficiencia, eficacia y la calidad de sus productos y mejore su capacidad
productiva. Con la ley todos ganamos lo
que habría que asegurarse es hacer un buen acompañamiento para no generar
traumas.

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