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domingo, 1 de mayo de 2016

Empleo juvenil digno y humano

Por: Juan Carlos Callacondo Velarde
Comunicador Social y docente universitario

El primero de mayo está dedicado para connotar el día del trabajador. Todos los días salimos a trabajar diariamente como parte de nuestra rutina personal, no solo por dinero sino como parte de nuestra salud personal y emocional. ¿Que sería sino no tuviéramos un trabajo  que sustente nuestras economías, nuestra socialización, nuestro  bienestar de salud? No me imagino, sin embargo, algunos sectores sociales son los más vulnerados con este derecho que no consiguen con facilidad un empleo digno y humano. En especial los jóvenes y los adultos mayores.
Al estado y los gobiernos le pedimos permanentemente que nos generen oportunidades de empleo digno. En la actualidad, el desempleo figura como uno de los principales problemas que afrontamos. En una sociedad como el nuestro donde la economía esta desacelerado los más afectados son los jóvenes y los adultos mayores.  Según algunas estadísticas  expresan que existe “más de un millón de jóvenes peruanos de entre 18 a 25 años en condiciones de trabajar son desempleados, como estimó la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”
No solo existe desempleo sino sub empleo, las condiciones en las que trabajan los jóvenes son muy diversas y precarios, las cifras también dicen “de que seis de cada diez jóvenes que consiguen un empleo en lo hacen en la informalidad, en condiciones laborales precarias, con bajos ingresos y sin cobertura ni derechos” muchos de estos jóvenes desempeñan trabajos familiares no remunerados o trabajos precarios que no aportan significativamente a su desarrollo  ni a la formación de una ciudadanía. Que aquí en el Perú le llamamos  tener el derecho de pagar el piso.
Por otro lado, como una respuesta al desempleo, los jóvenes intentan emprender negocios propios, pero sin un estudio de las necesidades y oportunidades del mercado local, que debe ser respaldado por políticas juveniles  de inserción al mercado, dichos negocios terminan fracasando al poco tiempo. Sin duda existe mucho abandono de los aparatos del estado por empezar a pensar en la necesidad de un empleo digno y humano desde la formación desde el colegio y luego asegurar que la primera experiencia de trabajo sea el más adecuado y el más digno.

Recordemos que los jóvenes ya se movilizaron para rechazar la ley pulpin, sin embargo los seguimos postergando, excluyendo para que puedan acceder a un trabajo que por derecho debemos de garantizarlos.