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viernes, 28 de octubre de 2011

CUANTAS VECES CIRO


CUANTAS VECES CIRO

Juan Carlos Callacondo Velarde

Luego de 206 días acaba el primer capitulo el caso Ciro Castillo que ha acaparado la sintonía y la lectoría de todos los medios de comunicación, para algunos diarios y canales de televisión esto significo más ventas, más rating  y más chisme del barrio al que nos estamos acostumbrado como temas centrales e importantes en el debate para formar la opinión publica. No es casual un caso como este sea la pauta de información, algo esta pasando en los medios de comunicación, algo esta sucediendo la población que consume adictamente este tipo de periodismo.

En esta oportunidad solo deseamos llamar la atención sobre el comportamiento de algunos periodistas y la actitud pasiva que mostramos los consumidores de los medios de comunicación. El  caso Ciro nos ha mostrado las grandes debilidades que aun tienen nuestra  prensa, durante todo este tiempo se han convertido en el Juez del caso,  se han emitido  permanentes veredictos condenando a los supuestos culpables, el periodismo en cualquier caso no puede emitir una sentencia, el ejercicio del  periodismo serio, no es  ofrecer pruebas de culpabilidad de nadie, para eso está el sistema de justicia que tiene todo un proceso de investigación. La función y la responsabilidad del periodistas es presentar los elementos y criterios para que la opinión pública evalúe y saque sus propias conclusiones,  su función es informar y no juzgar. Considero que eso del “cuarto poder” es mentira, el único poder de la prensa es informar con la verdad.

En la mayoría de los diarios y programas de televisión se tenia la certeza que el muchacho fue asesinado, llegando a esa conclusión en base a investigaciones inventadas, entrevistas a presuntos expertos y a dolidos familiares pero sobre todo con excesiva imaginación que incluso llevó a un diario a preguntar con grandes titulares “¿Por qué lo mataron?”, añadiendo “Se quiere saber si el móvil fue venganza o crimen pasional”. Esto, nos muestra sobre el nivel de tratamiento de la información que dieron los medios de comunicación, convirtieron a muchos charlatanes, chamanes en fuente de información. Un chamán no es una fuente, en caso de Ciro acudieron a muchos  con el fin de inventar una primicia, con el fin de pronosticar algunos sucesos,  nunca podremos entender este lado folclórico de nuestra prensa que siempre esta presente.

Los medios de comunicación no pueden subestimar al consumidor de medios, hoy tenemos otras herramienta como la internet donde  una verdad  solo puede existir por minutos, una versión puede ser desbaratada por otras fuentes de información, durante todo este tiempo se ha subestimado al lector, al televidente considerándolo un sujeto pasivo, aunque hay muchos, pero  también existen receptores críticos que aman, sienten y exigen más veracidad. Es la capacidad y pericia del periodista cómo darle  vuelta a la información y hacerla atractiva y fundamentalmente impregnarle de valores y ética para  equilibrar entre el negocio/rating con información de calidad.

Del lado del consumidor de medios necesitamos desarrollar habilidades para elegir y diferenciar una mejor calidad del producto y sobre todo  cumplan con los principios rectores de la formación de la opinión pública.

lunes, 24 de octubre de 2011

Era un ser predestinado


Autor: Danilo Sánchez Lihón

"Tienen ustedes razón de creer
en Luis de la Puente Uceda
porque ese tipo de hombres
suelen cambiar la historia"
Jean Paul Sartre

1. Quien redime la historia


Cayó abatido junto a su comando de lucha al cual dio la orden de dispersarse cuando ya estaba rodeado por columnas bien pertrechadas de gendarmes del oficialismo y toda posibilidad de sobrevivencia estaba perdida, sin embargo la plana mayor del movimiento que en ese momento lo acompañaba prefirió morir junto a él.


Era el 23 de octubre del año 1965 en Mesa Pelada, en el valle de La Convención, en el departamento del Cuzco. Tenía entonces 39 años, sufría de asma y gastritis cuando incursionó en las montañas húmedas, neblinosas y enmarañadas de aquella tierra otrora sagrada, alzándose en armas contra una política y un sistema social aberrante y de oprobio como lo sigue siendo hasta ahora.



Era un ser predestinado, sensible en grado sumo para valorar y enaltecer la justicia, por química, por hechura biológica, por conformación natural de su estructura anímica y mental. Era valeroso y honrado, transparente y límpido.


Medía 1.80 de estatura y era rubio, con el cabello que a ratos le caía como flecos horquillados delante de la frente, de ojos vivaces y de alma buena como la de un niño.


Tenía una puntería asombrosa. Apagaba la llama de una vela disparando desde lejos con una pistola, rompiendo únicamente el pabilo que ardía y quedando la vela en pie sobre el escaparate.


2.

Su nombre Luis Felipe de la Puente Uceda, quien nació, se crió y se formó en las dos escuelas de Educación Primaria de su pueblo Santiago de Chuco, que dio a luz también a César Vallejo, situado en la provincia de La Libertad, al norte del Perú.


Abrió sus ojos a la luz del mundo el 1 de abril del año 1926, por lo que a la fecha frisaría 85 años de edad.


Fundó y lideró el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, levantándose en armas el 10 de junio del año 1964 en tres frentes de combate:


"Pachacútec" en el valle de la Convención en el Cuzco; "Túpac Amaru" en el departamento de Junín, en la región central del país; "Manco Cápac" en la sierra de Ayabaca, en el norte del Perú. Y las columnas "César Vallejo" preparadas para insurgir en Santiago de Chuco, Huamachuco y Pataz, en el Departamento de La Libertad.


Al declararse en guerra lo hizo vistiendo uniforme militar y siguiendo las convenciones internacionales, en cuanto a alzamientos de insurgencia se refiere.


Él personalmente dirigía el frente “Pachacútec” en Mesa Pelada, en el valle de la Convención, en el Cuzco, donde cayó acribillado junto a su comando de campaña el 23 de octubre del año 1965.




3.

Dejó escritas obras de análisis político, socioeconómico, de estrategia militar y un libro de parábolas titulado "Cuentos revolucionarios".

Mucho antes había repartido a los campesinos la tierra de sus haciendas que le correspondió recibir como herencia, situadas en lo que es ahora la provincia de Julcán.

Gustaba de cantar y lo hacía con voz alta, aguda y rijosa. Le complacía dar serenatas, pleno de pasión, con el alma pendiente de un hilo, como si en ello se le fuera la vida.

Amaba las fiestas costumbristas, era devoto del apóstol Santiago el Mayor y de su fiesta patronal a la cual llegaba al frente de la Banda de Músicos de Julcán, que ingresaban al pueblo entonando en sus clarinetes, trompetas y trombones La Marcha del Apóstol luciendo sus uniformes azul claro bajo las avellanas que reventaban en el cielo.

Defendía románticamente que la andina y dulce Rita inmortalizada por César Vallejo en su poema "Idilio muerto" fue su madre, Rita Uceda.

4.

Antes de incursionar en Mesa Pelada viajó a despedirse de su pueblo natal al cual amó entrañablemente. Y lo hizo acompañado de su comando de insurgentes compuesto de varios jóvenes milicianos.

La víspera, antes de partir de regreso y después de escuchar a sus subalternos ufanarse de haber hecho algunas conquistas y besado a algunas muchachas, les habló durante varias horas de la noche acerca de la pureza del beso y lo inmaculado que debe ser el amor.

Se había casado no hacía mucho, era padre de un niño de un año y seis meses y de otro hijo por nacer, que resultó siendo niña y cuyo nombre es María Eugenia.

Antes de enfrentarse contra el ejército del régimen oficial, quinientas mil veces superior en armas, tropas y pertrechos, se despidió amorosamente de su esposa, de su hijo Juan Ernesto en su cuna y de su hija palpitando aún en el vientre de su madre.

¿Hay amor más grande y consagrado a favor de un pueblo y de una sociedad que entregar por él la vida dejando a seres sin padre que vele cotidianamente por ellos como también a quien se elige como mujer?

5.

Hay hombres cuyo valor trasciende a toda contingencia y constituyen ejemplos morales, culturales y políticos para todos los seres humanos de la tierra, y eso es Luis de la Puente Uceda.

Un hombre que rebasa cualquier parcialidad y episodio, que todo hombre la tiene al pertenecer a una familia, a una asociación, o a un grupo político, doctrinario o ideológico.

Pero en este caso gestas como la suya, legítima y necesaria por las circunstancias que la determinaron, rompen sus límites de época y filiación alcanzando más bien la categoría de ser hechos por hombres universales, tal como lo expresó Jean Paul Sartre al decir:

"Tienen ustedes razón de creer
en Luis de la Puente Uceda
porque ese tipo de hombres
suelen cambiar la historia"

Pero así como valor universal hay inmensa grandeza cotidiana  al marchar abriendo un frente de guerra dejando a una mujer joven y hermosa, a un hijo tierno y a otro hijo por venir.

Hay grandeza en hacerlo todo ello por una razón social, colectiva, histórica y de solidaridad humana.

6.

Si bien Luis Felipe de la Puente Uceda fue un político y un guerrillero rebasa ampliamente esa dimensión, aunque en ningún otro terreno quizá necesitemos más paradigmas como en el campo de la política, modelos de honestidad y buenos ejemplos de sacrificio y limpidez, en un campo ahora tan contaminado de una zoología humana rastrera, infame y procaz.

Al respecto, fueron estas sus acciones y palabras: "Nuestra patria vive una profunda crisis de fe". Y estas otras: "Hagamos de la política un apostolado y una pedagogía". De allí que pese a que cayera acribillado su lucha es triunfante. Murió para restituirnos la fe en que podemos ser consecuentes, íntegros y valerosos. Fe para evitar que el pueblo desaliente creyendo que todo son discursos, discusiones y viajes. Fe para evitar que el pueblo piense que ya no hay coraje. Y él hizo de la política, en cada acto de su vida, un apostolado, una moral y una pedagogía.

Otro significado trascendente de su lucha es que redime y limpia el concepto de izquierda, de guerra de liberación y de cambio de sistema, en un momento en que esos vocablos se habían desprestigiado totalmente tornándose en retórica de cafetín y se habían prostituido palabras como "revolución".

7.

El día anterior a su muerte interceptaron a un enlace que había ido a traer y portaba medicamentos urgentes para el ataque de asma que él padecía y ahora lo tenía postrado.

Torturado este contacto dio informes sobre el emplazamiento, el mismo que fue rodeado por una compañía que portaba armas pesadas como helicópteros artillados.

Bombardearon los lugares en donde se tenían almacenes de armas y alimentos. Los insurgentes se parapetaron en un aserradero. A los hombres que estaban desperdigados en diferentes posiciones entonces les ordena:

– Escapen. Salgan, váyanse.

E igual hizo con su comando, al decirles:

– Es más importante para la revolución que ustedes vivan a que estén muertos.

Quienes lo rodeaban y estaban con él se quedaron. Fue su respuesta escueta:

– Hemos decidido morir contigo.

Con el murieron entre otros Pablo Escobar, Rubén Tupayachi, Edmundo Cusquen. Junto a él estaba Carlos Valderrama, estudiante santiaguino que se inmoló a su lado.

8.

Sin embargo, Luis de la Puente Uceda vive ahora de múltiples formas:

En Cuba hay muchos hospitales, plazas y centros educativos que llevan su nombre.

Vive en el corazón del pueblo que lo saluda, lo canta y guarda memoria imperecedera de él como si fuera un mesías. Lo que sí es, es un héroe popular.

Vive en los partidos políticos socialistas y de inspiración libertaria que se forjaron a partir de él.

Vive incluso en el APRA, que desde dentro, en la juventud de los militantes inconformes, entresacan su nombre en sus noches de vigilia para repensar los principios tan distorsionados y venidos a menos en esos vaivenes y avatares que ha dado esa agrupación política.

Vive en los trazos de justicia social que se alcanzaron después de su inmolación.

Vive en la casa y en la chacra del campesino que ahora es propietario, gracias a que él alzara e izara en lo más alto la bandera de la Reforma Agraria en el Perú.

9.

Luis de la Puente Uceda es representante del mundo agrario, de la devoción por la Pacha Mama. La tierra fue su desvelo constante.

En nadie encontramos tan claro y tan prístino en su devoción por lo que fue la cultura andina y el Tahuantinsuyo.

En nadie encontraremos filiación más auténtica por lo que es Santiago de Chuco y su religiosidad, su folclore, su música y su comunidad.

Su desempeño no solo fue el de un guerrillero o el de un hombre de acción sino que es un hombre completo e íntegro.

Es un ideólogo con una claridad total en sus análisis, conceptos y doctrina de lo que había qué hacer.

Pero más aún, se trata de un organizador de polentas, de un intelectual cabal, de un orador de fuste, un maestro, un pedagogo y un guía espiritual.

De allí que ahora sea un hombre de leyenda, un mito, con aureola incluso de un ser venerable.

El recuerdo de Luis de la Puente es un huracán, un soplo de viento que cada día no cesa y se expande.
 
10.
Ahora los campesinos del valle de la Convención identifican toda esta zona de bosques y cordilleras como Ucedachay, es decir Tierra Uceda, mencionándolo con su segundo apellido que lo encuentran más mágico y telúrico.



Y se le reza, se le recuerda para que caigan las lluvias y el agua, fructifique la tierra en espigas, en mazorcas y en flores para que haga buen tiempo.



Se lo considera como un maestro, un guía, un precursor y un ser bueno. Aquí es amado por su vida, por su identificación con el campesino.

Se hacen varias peregrinaciones anuales a su tumba simbólica que ellos han erigido y en su nombre se formulan las más caras promesas.

Y es que nacen pocos seres como él.  Y eso es un milagro. Héroe y revolucionario íntegro.

De conducta intachable, de gran fortaleza moral, generosidad y lucidez intelectual.

Paradigma de amigo, padre y esposo, con la conducta incólume de un hombre verdadero.
 
11.



Pese a que actuó dentro de la legalidad y de acuerdo a las convenciones de Berna y Ginebra se perpetró con él una masacre y un asesinato.



De esta gesta miremos por un lado su pureza, su corrección y dignidad de combatiente, de soldado de la liberación de su pueblo de la injusticia y del ostracismo.

Y miremos también hacia el otro lado, al sistema contra el cual él se enfrenta con manos y conciencia límpidas.

Fue capturado, encostalado y luego ejecutado.

Al igual que a Túpac Amaru su cabeza fue cercenada, haciéndola rodar por la tierra y al igual que al cacique de Tungasuca se cercenaron sus miembros que fueron enterrados en distintos parajes.

¿No se siente aquí acaso la entraña malévola, salvaje y crapulosa del sistema? Pero su sangre derramada es generosa y de alborada.

Por eso, ¡viva gloriosamente Luis de la Puente Uceda!, porque nos da razones, motivos, fuerza e inspiración acerca de por vivir y por qué luchar.

Porque su vida, como la vida de nuestros héroes es un ejemplo y una consigna; como su muerte es para los otros una afrenta.

12.

Hay muertos que son invencibles, que los jóvenes los encuentran cualquier día por los caminos y en ellos vuelven a encarnarse.

Hay muertos que avisan a los combatientes cuál es la hora de levantarse y de echarse a los caminos.

Hay muertos que estarán vivos eternamente en las montañas y en el corazón del pueblo que los tiene presente cuando se trata de erigir la dignidad y la patria soñada.

Caben en homenaje a él estos versos de César Vallejo, a quien él amó, admiró y recitó en las noches de Santiago de Chuco y por todos los caminos por donde él anduvo y sique andando:

Ya va a venir el día, ponte el alma...
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas...
Ya va a venir el día, ponte el sol.
 

Texto que puede ser reproducido
citando autor y fuente

Teléfonos: 420-3343 y 420-3860

Obras de Danilo Sánchez Lihón las puede solicitar a:
Editorial San Marcos:
ventas@editorialsanmarcos.com
Editorial Bruño, Perú: ventas@brunoeditorial.com.pe
Instituto del Libro y la Lectura: inlecperu@hotmail.com

USA 2012: Un padrino y una tigresa

Se puede leer en:
 
Por Eduardo González Viaña
 
USA 2012: Un padrino y una tigresa
 
Hace unos años cuando era catedrático en Berkeley solía llamar desde mi casa a algún taxi de la compañía “Brahma”. Sus choferes eran hindúes y llevaban barba y turbante.
 
Dejaba mi carro en casa y me instalaba en uno de esos taxis. Hundido en el sillón de atrás mientras pasábamos los puentes de San Francisco, tan sólo veía el turbante del conductor, la neblina de la ciudad y las aguas calmas del océano pacífico. Me sentía a bordo de una alfombra mágica.
 
Un día, sin embargo, llegó a buscarme un chofer pelirrojo y pecoso a bordo del taxi “Brahma”. Era de Nueva York, y por supuesto no usaba turbante. Al confiarle mi desilusión, me respondió que la compañía estaba obligada a dar trabajo a por lo menos un hombre de la etnia minoritaria en este caso era la blanca.
 
-“Equal Opportunity” (Iguales oportunidades)- me respondió haciendo referencia a la ley que obliga a las empresas a emplear cuotas de los sectores raciales o sexuales minoritarios.
 
La historia viene al caso porque las políticas de preferencia a las mujeres, a la gente de color y a los homosexuales pertenecen generalmente a los sectores considerados progresistas en este país.
 
El padrino
 
Lo curioso es que la Equal Opportunity parece estar alcanzando hoy a los republicanos, sus tradicionales enemigos. Un precandidato de raza negra, Herman Cain y una mujer, Michele Bachman, tigresa del “Tea Party”, son hasta ahora quienes más posibilidades tienen para representar a su partido en la lucha por la presidencia de los Estados Unidos.
 
Herman Cain, un multimillonario que debe su fortuna a la industria de las pizzas Godfather (Padrino), se ha hecho famoso por un plan económico llamado 9-9-9 que, en última instancia, traslada la carga impositiva a los ciudadanos de medianos o bajos ingresos mientras que libera de impuestos a los que perciben ingresos millonarios.
 
Cain y Bachman compiten en perversidad contra los inmigrantes ilegales. El candidato afroamericano dijo alguna vez que se debe electrificar el muro de la frontera. En vez de quemar vivos a los inmigrantes, la señora Bachman prefiere construir una sofisticada muralla que también sería subterránea y que podría terminar sepultando a los invasores. Hay que recordar que tanto Cain como Bachman y todos los precandidatos republicanos se consideran fervientes cristianos.
 
La tigresa  y la “familia ejemplar”
 
Como de costumbre, los republicanos suelen darnos excelentes motivos para sonreír. La señora Bachman ha hablado de Libia, pero no sabe que está en África, tal vez en Europa o en América del Sur. En otra ocasión, acudió a un homenaje del desaparecido cantante Elvis Presley, pero olvidó que se conmemoraba su fallecimiento y gritó sonriente: ¡Feliz cumpleaños!. Por fin, confundió la localidad natal del actor John Wayne con la de un asesino en serie llamado John Wayne Gacy.
 
Bachman ha revelado que fue Dios quien le aconsejó buscar la presidencia de los Estados Unidos. Además, el Creador hizo de correveidile para presentarle a un hombre y exhortarla a que se casara con él. Marido y mujer forman ahora una familia ejemplar y dirigen una clínica cristiana para curar homosexuales.
 
Con menos sentido del humor pero con más ferocidad, Herman Cain ha reiterado que los desempleados no tienen trabajo porque no quieren y los ha conminado a que no sigan culpando de ello a los ricos.
 
La Biblia en su equipaje no es la única coincidencia de todos los precandidatos republicanos. También lo es la idea, inicialmente difundida por el presidente Bush, de deshacer la seguridad social. Predican ellos que los trabajadores podrían obtener un mejor retorno de la inversión en valores que cotizan en bolsa.
 
Si la idea del Sr. Bush se hubiera convertido en ley, la mayoría de los ciudadanos habría jugado al casino con su futuro. Millones se habrían convertido en mendigos en 2008 cuando colapsó el mercado de valores. Sería otro de los cataclismos de aquel apocalíptico gobierno. Ahora, el posible futuro presidente republicano nos vuelve a amenazar con eso.
 
A propósito, ¿qué pasó con el taxista de Berkeley?... Eso fue en los años 90. Después de pedirme disculpas por no ser hindú ni llevar turbante, me preguntó de qué país era yo.
 
-Ah, peruano. Ustedes son los que han elegido presidente a un japonés.
 
--“Equal Opportunity”- le contesté.
 

¡LOS POLÍTICOS COMEN MIERDA!, DIRÍA DIÓGENES..


¡LOS POLÍTICOS COMEN MIERDA!, DIRÍA DIÓGENES...
Alberto Llanos
No hay cínicos, no hay materialistas. Todo hombre es un idealista, sólo que sucede con demasiada frecuencia que tiene un ideal equivocado.
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico.

Diógenes entre los sabios cínicos es seguramente el más cautivante, al punto que su figura se ha convertido en una leyenda. Se cuenta que vivía en un tonel. Su aspecto era descuidado y su estilo burlón. Era en extremo transgresor.
Platón llegó a decir de él que era “un Sócrates que se había vuelto loco”.
Nacido en Sínope, la actual Turquía, en el año 413 a.C. Por cuestiones económicas fue desterrado de su ciudad natal, hecho que tomó con cierta ironía: «Ellos me condenan a irme y yo los condeno a quedarse». Fue así que anduvo por Esparta, Corinto y Atenas. En esta última ciudad, frecuentando el gimnasio Cinosargo, se hizo discípulo de Antístenes.

A partir de entonces adoptó la indumentaria, las ideas y el estilo de vida de los cínicos. Vivió en la más absoluta austeridad y criticó sin piedad las instituciones sociales. Su comida era sencilla. Dormía en la calle o bajo algún pórtico. Mostraba desprecio por las normas sociales. Se burlaba de los hombres cultos —que leían los sufrimientos de Ulises en la Odisea mientras desatendían los suyos propios— y de los sofistas y los teóricos —que se ocupaban en hacer valer la verdad y no de practicarla—. También menospreciaba las Ciencias (la Geometría, la Astronomía y la Música) que no conducían a la verdadera felicidad, a la autosuficiencia.
Pero los sabios cínicos de esas épocas eran rectos y justicieros. Hoy ya no existen. Los mansos de hoy son ‘ratas’, falsos y venden a su patria. El auténtico Diógenes sólo admitía tener lo indispensable. No creía en la soberbia como hoy se yergue un torpe vice-presidente. Cuentan que un día, Diógenes vio que un muchacho tomaba agua con las manos, comprendió que no necesitaba su jarro y lo arrojó lejos. ¿Ese jarro hubiera sido Omar Chehade con los platos de “Las Brujas de Cachiche”?.

En otra ocasión, cuando estaba en Corinto, cuando el mismísimo Alejandro Magno se le acercó y le preguntó: «¿Hay algo que pueda hacer por ti?», Diógenes le respondió: «Sí, correrte. Me estás tapando el sol».
Viendo en cierta ocasión cómo los sacerdotes custodios del templo conducían a uno que había robado una vasija perteneciente al tesoro del templo, comentó: «Los ladrones grandes llevan preso al pequeño». Alguien muy supersticioso le amenazó: «De un solo puñetazo te romperé la cara»; Diógenes replicó: « Y yo, de un solo estornudo a tu izquierda te haré temblar».

Habiéndole un invitado a entrar en su lujosa mansión, le advirtió que no escupiese en ella, tras lo cual Diógenes arrancó una buena flema y la escupió a la cara del dueño, para decirle después que no le había sido posible hallar lugar más inmundo en toda la casa. A uno que le reprochó: «Te dedicas a la filosofía y nada sabes», le respondió: «Aspiro a saber, y eso es justamente la filosofía».

“A uno que le manifestó el deseo de filosofar junto a él, Diógenes le entregó un atún y le ordenó seguirle. Aquél, avergonzado de llevarlo, se deshizo del atún y se alejó. Diógenes se encontró con él al cabo de un tiempo y, riéndose, exclamó: «Un atún ha echado a perder nuestra amistad».

En otra ocasión, gritó: «¡Hombres a mí!». Al acudir una gran multitud los despachó golpeándolos con el bastón: «Hombres he dicho, no basura». Diógenes estaba en una ocasión pidiendo limosna a una estatua. Preguntándole por qué lo hacía, contestó: «Me ejercito en fracasar». Para mendigar –lo que hacía a causa de su pobreza- usaba la fórmula: «Si ya has dado a alguien, dame también a mí; si no, empieza conmigo».

«¿Por qué –se le preguntó- la gente da dinero a los mendigos y no a los filósofos?». «Porque –repuso- piensan que, algún día, pueden llegar a ser inválidos o ciegos, pero filósofos, jamás». Diógenes Laercio, de Sinope o el Cínico, pedía limosna a un individuo de mal carácter. Este le dijo: «Te daré, si logras convencerme». «Si yo fuera capaz de persuadirte –contestó Diógenes- te persuadiría para que te ahorcaras». La personalidad de Diógenes era realmente excepcional. La vergüenza o la cortedad y el descaro o el atrevimiento, eran valores convencionales por la tendencia de guardar las apariencias. La sinceridad era un fervor.
Eres un perro como yo, decía. Y por ello amaba a sus hermanos de cuatro patas. En un banquete algunos le echaron huesos, como si fuera un perro: Diógenes, comportándose como un perro, orinó allí mismo. Ahora, hay huesos para todos los que defecan en la majestuosidad del Congreso. Este país necesita un DIÓGENES para decir las cosas claras y les corten las 'uñas' a tantos políticos y gobernantes ladrones. El Perú es una guarida… En una oportunidad, el filósofo Diógenes salió a una plaza de Atenas en pleno día portando una lámpara. Mientras caminaba decía: «Busco a un hombre». «La ciudad está llena de hombres», le dijeron. A lo que él respondió: «Busco a un hombre de verdad, uno que viva por sí mismo y no un indiferenciado miembro del rebaño».  
Durante un viaje en barco fue secuestrado por piratas y vendido como esclavo en Creta. Los vendedores le preguntaron para qué era hábil y él contestó: «Para mandar». Lo compró Xeniades de Corinto y le devolvió la libertad convirtiéndolo en tutor de sus hijos.

Así Diógenes formaba, pero no enseñaba ni instruía. En la disciplina de la biología Diógenes adelantó una tesis hematógena ya que entendía que el semen se producía a través del aire que contenía la sangre. El aire introducido por respiración mantiene suspendida a la sangre, una parte de la cual, es bebida por la carne y otra que sobra, cae en las vías seminales y produce el semen, el cual no es sino espuma de la sangre agitada por el aire. ¿Sabrá esto Tejada el ministro de Salud?

Diógenes escribió varias obras, probablemente en forma de aforismos, que se han perdido. Murió en Corinto en el año 327 a.C. Algunos afirman que se suicidó conteniendo el aliento; otros que falleció por las mordeduras de un perro. Sin embargo, lo primero es lo más creíble.
[Apoyo: Angélica Rami cristal2642@yahoo.com]

viernes, 14 de octubre de 2011

CORRUPCION, SOCIEDAD DE COMPLICES

CORRUPCION, SOCIEDAD DE COMPLICES

Juan Carlos Callacondo Velarde

Esta semana la opinión publica debate por enésima veces la posibilidad de enfrentar la corrupción en las diferentes modalidades enquistadas en las esferas del poder del estado. Esta política de lucha contra la corrupción empieza a sentirse y va tocado varias puertas; como es el caso del Banco de Materiales, la mega comisión de investigación instalado en el congreso para escrutar la gestión aprista y siendo la más trascendente el sector policial donde cesaron 30 generales y se prepara el retiro de otros 3 mil 500 oficiales, entre coroneles, comandantes, mayores, capitanes y tenientes con la justificación como expresa el ministro del Interior, Óscar Valdés, “el inicio de una reingeniería en esa institución con el objetivo de establecer una pirámide meritocrática”.
Vista como reingeniería o purga estas acciones están orientadas a lavar la cara e imagen de corrupción que goza y destruye este sector, en esta oportunidad no deseamos contribuir ha seguir haciendo leña del árbol caído sino a reflexionar cual es el que  papel jugamos. Según la Sexta Encuesta Nacional sobre Corrupción de Pro Ética, se considera que las instituciones percibas como las más corruptas son el Congreso de la republica  con 46%, la Policía Nacional con 45% y el Poder Judicial con el 38%.
Esta puntería iniciada en los niveles más altos de la PNP nos genera la esperanza de que pueda tener repercusión e impacto inmediato en todos los uniformados y los espacios policiales a los que concurrimos por orden y seguridad, toda la población sabe cuales son las modalidades de corrupción al interior de este sector, al iniciarse esta limpieza se habían ya planteado directivas que conminaban a los efectivos y oficiales a no robarse el combustible de los patrulleros y motocicletas, prohibir cualquier tipo de cobro para hacer uso de un vehículo policial, no sacar provecho de la gasolina que emplean los patrulleros y a que los comisarios no cobren cupos a sus subordinados para salir a realizar operativos en los vehículos, a que no se cobre cupos para movilizar y desplazar en los puestos policiales claves, incluso las  disposiciones también se menciona que el oficial de permanencia y el comisario deben verificar la calidad del rancho que se sirve al personal, de igual forma también denunciaban que en las comisarías existen “agentes fantasmas”, quienes cobran su sueldo pero que no asisten a laborar, gracias a la complicidad de sus superiores. Esperamos que esta purga pueda también llegar al personal subordinado para que podamos recuperar el respeto de autoridad a la envestidura policial.
Estas iniciativas no servirán de mucho sino colabora la sociedad. Ha habido, hay y habrá corrupción mientras existan cómplices, que sobornen, que escondan, que pidan favores, que promuevan la coima, pareciera que en el Perú, existe un “contrato social imaginario” donde el más vivo es le más preparado para transgredir y sacarle la vuela a la ley, no miramos al corruptor con ojos críticos, sino más bien con admiración, queriendo estar en su lugar. Esta fascinación por “el vivo” nos quita fuerza para denunciar, nos fragmenta, lanzándonos a una pasividad resignada. No debe darnos alegría estas acciones que se vienen haciendo en la policía, sino pena por que estamos debilitando a una de las instituciones que brinda valores, seguridad y tranquilidad, porque en ella nosotros fuimos también cómplices silenciosos ser parte de ella  y no denunciar adecuadamente en su momento. Esta lucha contra la corrupción necesita  transformar nuestra actitud de ciudadanía para ejercer un control de vigilancia responsable sobre la administración pública y orientar sus demandas y acciones de mayor eticidad hacia el Estado.