DIALOGO
Juan Carlos Callacondo Velarde
Una
nueva protesta conmociona la noticia nacional, una persona muerta, 40 heridos y 23 detenidos habría dejado el paro de 48 horas que
protagonizaron los pobladores de Jauja. Desde el 7 de agosto los médicos de ESALUD
se encuentran en huelga indefinida, los
centros médicos y hospitalario tienen a miles de familia y enfermos es ascuas. Esta semana sus similares del Ministerio de Salud también se plegaron a la
huelga, buscando mejoras salariales y mejores condiciones de trabajo. El Sindicato
del docente desde el 5 de setiembre anuncia otra huelga indefinida atentado
directamente el derecho a una educación de calidad. Esto nos muestra una vez más, que el gobierno que lidera el Presidente Humala tiene
incapacidad y falta de compromiso con los valores democráticos de diálogo,
negociación y pacto.
Acuerdo,
pacto, consenso, negociación, alianza, diálogo, no importa el término, pero necesitamos
poner en práctica esa capacidad humana, democrática y social que debe ser de primer orden entre los seres humanos para
vivir en armonía y paz. Un país que pierde su capacidad de diálogo entre los
diferentes actores sociales, políticos y económicos está condenado no solo al
fracaso sino al progresivo retroceso y autodestrucción. Las huelgas no resueltas
oportunamente son el indicador exacto de cuanto avanzamos en esta práctica.
El
nuevo gabinete presidido por Juan Jiménez se autodenominó como el gabinete del
dialogo, sin embargo, en este corto periodo se está mostrando que no tiene
reflejos para manejar los asuntos sociales.
El dialogo social, la negociación, es el fortalecimiento del consenso y
la participación democrática aun pareciera que no es su prioridad. El diálogo es
una instancia que todos deben de agotar antes de ir a la huelga, incluso es una
prioridad recomendada por Organización Internacional del Trabajo OIT frente a
los conflictos laborales y sociales. Sin embargo, nadie pone en práctica en el país
donde todos hacen un diálogo de sordos.
¿Alguien
podrá devolver la vida de 18 personas que fallecieron en las diferentes
protestas en lo que va la actual gestión? ¿Se podrá recuperar los días no trabajados? ¿Se podrá recuperar la plata perdida?
Pues definitivamente no, perdemos tanto, solo por no saber dialogar, convenir y
llegar acuerdos. A pesar de que la huelga es un derecho consagrado por la
Constitución Política del Estado.
Aunque
no hayamos elegidos mayoritariamente, pero por herencia u obligación vivimos en
un estado democrático, aunque se de
fachada como algunos dicen, pero en esencia necesitamos desarrollar el diálogo como práctica fundacional y
fundamental de la democracia. La democracia requiere del diálogo para construir
significados comunes y compartidos, que delimitan el campo de legitimidad de
los actos de la autoridad política. El diálogo siempre será la mejor vía para
la construcción de una patria solidaria, pujante de crecimiento económico y de
convivencia plenamente humana.
