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sábado, 26 de febrero de 2011

NUESTRA IDENTIDAD CULTURAL


NUESTRA IDENTIDAD CULTURAL
Juan Carlos Callacondo Velarde
Es bueno preguntarnos permanente ¿quienes somos?, ¿qué hacemos?, al hacerlo estamos indagando por nuestra identidad personal y si lo hacemos de forma social, comunitario estaremos preguntándonos por nuestra identidad social. Este fin de semana se presentó los Carnavales de Cayma allí pude observar con mucho gusto a los integrantes de la Acequia Alta un pueblo tradicional de Cayma muy motivados e interesados en promocionar su carnaval loncco y su pelea de toros de miércoles de ceniza, los pobladores de este pueblo tradicional no solo se movilizan de esta forma entorno su cultura, también por la practica del deporte y sus formas de participación política. Mi pregunta inicial fue ¿qué los mueve, que los integra? Sin duda hay una relación de identidad, una identidad cultural.

Los pueblos, las comunidades estamos en la permanente búsqueda de nuestra identidad, los que vivimos en Arequipa tenemos una identidad social y cultural, al interior de la cuidad cada uno también tenemos  una referencia cultural, de tal forma nos encontramos allí  los caymeños, yanahuarinos, paucarpatinos y pobladores de cada distrito. Y todos en una sociedad  post moderna como el que vivimos estamos  en un proceso permanente construcción, de nuestras identidades, la identidad es la suma de nuestras pertenencias es necesariamente identidad compuesta, múltiple, compleja, donde cada rasgo, cada atributo, cada pertenencia es una posibilidad de encuentro con los demás, un puente que nos comunica con otras personas.
Las características e ideas comunes pueden ser claras señales de una identidad cultural compartida, pero esencialmente se determina por diferencia: sentimos pertenecer a un grupo, y un grupo se define a sí mismo como tal, al notar y acentuar las diferencias con otros grupos y culturas. Cualquier cultura se define a sí misma en relación, o más precisamente en oposición a otras culturas. La gente que cree pertenecer a la misma cultura, tienen esta idea porque se basan parcialmente en un conjunto de normas comunes, pero la apreciación de tales códigos comunes es posible solamente mediante la confrontación con su ausencia, es decir, con otras culturas. En breve: si piensas que eres parte de la única cultura existente, entonces no te ves como parte de una cultura esta forma de lectura al nuestro alrededor  no genera una identidad cultural.  
En este contexto muchos distritos de nuestra ciudad están tras su búsqueda de identidad, que el mismo deviene de la practicas intencionalmente organizados, de propósitos y metas declaradas, la identidad cultural es un proceso de construcción permanente y hacia ella deberían de orientar los lo municipios sus políticas sociales y culturales. Es lamentable ver en nuestra ciudad que esto quede muy desapercibido por nuestros líderes y autoridades locales.

Tener identidad cultural funciona como elemento cohesionador  de un pueblo  y si deseamos lograr cosas en común primero busquemos nuestra identidad social y nuestra indentidad cultural

viernes, 11 de febrero de 2011

LONCCO, PRODUCTO INTERCULTURAL

LONCCO, PRODUCTO INTERCULTURAL
 Juan Carlos Callacondo Velarde


En una reunión con activistas culturales conversamos cuales eran las actividades culturales  tradicionales  que representaban a los arequipeños, a los caymeños, a los yanahuarinos, y todos los pueblos distritos tradicionales de  nuestra cuidad. Muchos expresaron que la representación del Lonco  seria lo mas autentico y tradicional.

En tiempos pasados Arequipa por ser una ciudad burocrática y comercial ha tenido un pueblo campesino y artesanal. Al existir estas diferencia de clases sociales bien marcadas, los habitantes de la urbe o “ccalas” trataban a los campesinos o chacareros de toscos, incultos, y de mas adjetivos despectivos, quizás por su forma de comportamiento tosca tanto en el hablar como en el comportamiento, de esta relaciones surge  el termino “Loncco”, como nuevo habitante que combina sus actividades agrícolas y culturales entre la chacra y la ciudad, entre su cosmovisión rural y urbana. Lo loncco, es un símbolo de la identidad arequipeña y esta manifestación, es un producto intercultural del diálogo y el encuentro de una cultural occidental y cultura originaria andina. 

La Arequipa del 2011  es una sociedad intercultural, mucho mas fuerte que de lo antaño, porque en estos día  en las calles, las plazas, los mercados, el colegio nos encontramos con personas de diversas culturas, colores, tradiciones  mas posicionados y legitimados insertos en coyuntura y contexto mucho mas compleja como es la globalización. Contexto que nos obliga a todos tener una nueva estructura mental, una nueva mirada y nueva practica íntegramente intercultural. Sino, tendremos convivencias que nos generen roces, conflictos, distancia hasta violencia originada por diferentes formas de contemplar las cosas o interpretar los acontecimientos en función de las claves culturales y vivencias propias. Por tanto, es imprescindible que aprendamos a convivir en un entorno de diversidad cultural y conocer las características de los conflictos interculturales para conseguir una buena convivencia.

Las relaciones interculturales que se establecen entre los grupos humanos deben ser armónicas, sin embargo muchas veces son marcadas por desequilibrios que hacen que dichas relaciones sean inequitativas, y atentatorias contra el desarrollo mismo de los que habitamos esta tierra. La discriminación construye discursos y conductas racistas, antidemocráticas, genocidas, etnocidas que en algunos medios de comunicación, espacios educativos y culturales reproducen y alientan en forma intencionada o por  ignorancia esta forma de convivencia. Esta forma de práctica negativa no contribuyen a una convivencia democrática entre las culturas y los grupos humanos mucho menos permite construir concertadamente y participativamente el desarrollo  y el futuro que todos los arequipeños deseamos.

Las universidades, las instituciones culturales y políticas necesitamos construir políticas sobre interculturalidad  que tengan  cuenta el derecho a la diferencia, la conveniencia social de conocer al otro y de aprovechar sus logros culturales, mediante el intercambio cultural y sobre dichas bases  reinventar, resemantizar, recrear y revitalización nuestra identidad loncca arequipeña  de estos tiempos.

viernes, 4 de febrero de 2011

EL IMAGINARIO SOCIAL DE AREQUIPA

Juan Carlos Callacondo Velarde

Cuando uno esta fuera de Arequipa es muy fácil saber como piensan la gente de nuestra tierra, de su gente y de sus costumbres, esa forma de pensar de arequipa y de los arequipeños que nos hace particular, singular y diferente. Esta representación social no necesariamente se repite en la mentalidad, la conciencia colectiva de los que vivimos, de los que nos escuchamos, de los que nos miramos todos los días en nuestra cuidad. Es común escuchar, ver y leer en casi en todos  los medios de comunicación y los espacio públicos donde se forma opinión publica todo esta mal, todo esta corrupto, todo esta podrido ya nada sirve. Hay mucha gente ha perdido la esperanza, la confianza, la fe de pensar positivamente nuestra existencia y nuestro futuro.

Porque la gente no confía en nadie y nada, ¿qué imaginario se esta construyendo de nosotros y de nuestra sociedad? ¿De quien es la iniciativa y función de que pensemos de modo diferente? Todas las teorías expresan que pensamos y sentimos de la forma como escuchamos, de la forma como miramos, de la forma como aprendimos, lo que traemos del pasado como historia, tradición y los reactulizamos permanentemente  y con eso construimos nuestro imaginario social, esas formas de pensar, de soñar, conceptualizar, representar la realidad y nuestras relaciones actuales y futuras los estudiosos le llaman imaginario social.

El imaginario social es el sistema de valores, de instituciones, de leyes, y de símbolos comunes  que compartimos todos y aspiramos  construir como realidad, como ilusión, como seducción, fascinación  o esperanza. El imaginario nos da cohesión y unidad, los imaginarios son producto de la creación no producción de significados. No se produce ni se regula la significación. El imaginario es la fuerza que crea una entidad que no tenía forma anterior y tal sentido no se produce en la sociedad, definitivamente esta tarea esta en nuestras instituciones, en nuestras autoridades, en nuestros lideres en los medios de comunicación, en las visiones del futuro.
Necesitamos  soñar  y construir imaginarios de Arequipa de aquí a 5, 10 a 20 años y prepararnos para vivir, ello significa ponernos en una visión común, en priorizar proyecto estratégicos, necesitamos tener una región pujante y laboriosa; descentralizada, articulada, sostenible y con calidad de vida adecuada; con liderazgo agroindustrial, turístico, pesquero y servicios de calidad que permiten dinamizar la economía de la macro región sur del país; contamos con capacidades humanas y sociales eficientes, equitativas y transparentes, que ejercen valores de solidaridad y respeto a los derechos humanos y preservan su medio ambiente. Estos solo temas que deben estar el discurso político en los proyectos, en las actividades en la reflexión permanente. Construyamos un imaginario donde haya esperanza  y sobre todo confianza entre nosotros y de nuestras instituciones