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viernes, 30 de diciembre de 2011

DEL 2011 AL 2012


DEL 2011 AL 2012

Juan Carlos Callacondo Velarde

Todos hacemos evaluaciones de fin año, colocamos en la balanza de nuestras conciencias las metas, los objetivos, los deseos, los sueños, los proyectos trazados por un lado y por el otro logros, avances, fracasos, lecciones, alegrías, y aprendizajes. Para mi personalmente este fue un año donde aprendí mucho como el primer día en la escuela, logre entender el profundo, misterioso y enredado mundo de la gestión pública que es el origen de nuestro bienestar y también de nuestras desgracias colectivas. Seguro que todos a nivel personal hemos logrado cosas importantes que nos hace trascendente, útiles y experimentados.
El año que nos deja trajinó sobres días de preocupación, también de esperanzas, a nivel mundial la mayor turbulencia e inestabilidad estuvo centrado en la economía, los países más portentoso generaron crisis y nos tocaron directamente por los bolsillos, esta crisis fue muy visible para la mayoría de nosotros por los costos del combustible  por  el incremento del precios del barril de petróleo, también esta crisis impactó sobre   la balanza comercial en especial, las exportaciones, como son los textiles, productos mineros y demás vinculados a la demanda de los países a quienes exportamos. Todo hace ver  que el  2012 la crisis hará suyo la economía y el mercado  de los países emergentes como China, quien es primer comprador de la minería que produce el Perú, lo que significa que entraremos al nuevo año con altas dosis de incertidumbre y debemos estar preparados para capear este temporal.
A nivel nacional el principal logro fue mantener  el equilibrio económico a pesar de la crisis mundial,  no estamos mal, pero tampoco bien, el gobierno de Ollanta Humala ha mantenido los fundamentos de la política macroeconómica neoliberal, el mismo parece haberle encandilado, y lo mantiene  secuestrado,  llegando al punto de abandonar su postura nacionalista y popular. El sufrido sector mayoritario de los pobres que ha depositado su confianza en democratizar el estado, en hacer un gobierno a favor del pueblo, de tener mejor calidad de vida, de esperar una mejor educación para sus hijos, tener más acceso a la salud, ejercer y disfrutar de sus derechos seguirá esperando. Todo hace pensar que Ollanta está más derechizado y neoliberal que PKK. Hay que estar vigilando el rumbo por donde camina, se parece mucho a la dictadura de Fujimori de gobernar sobre la base una cúpula militar.
En nuestra región la gestión de Juan Manuel Guillen no tuvo mayor relevancia se quedó en su sueño de hacer el puente Chilina, en el sueño de hacer realidad Majes Siguas II, en el deseo de generar cambios en los sectores educación, salud, transporte, vivienda,  pero que no se dieron. Esperamos que el 2012 los sueños sean realidad con nuevos gerentes que tengan la capacidad de operar los cambios.
Todos los gobiernos locales ensayaron y perfilaron como podría ser su gestión, no aprovecharon para posicionarse y mostrarse como eficientes a pesar de que tuvieron como nunca los mejores ingresos por estímulos del MEF, del Canon Mineros y diferentes regalías, el logro promedio de sus gastos  solo ascendieron al 60% de todo su presupuesto. Para muchos acabó  la luna de miel con el pueblo, el próximo año será año de revocatorias y exiguos recursos.
Como dicen nuestras abuelas así es la vida,  algunos malos y otros buenos sin embargo no debemos perder la ilusión, la esperanza, la fe y el deseo de vivir mejor. Bienvenido 2012.

viernes, 23 de diciembre de 2011

LA NAVIDAD EN NUESTROS CORAZONES


LA NAVIDAD EN NUESTROS CORAZONES

Juan Carlos Callacondo Velarde

¿Que hará usted en estas fiestas de navidad? Comprará regalos,  estará preparando la cena,  planeando pasar algunos días en la playa, buscando alguna  novedad en los tumultos de los centros comerciales, adornando la casa con luces, haciendo la lista de necesidades y regalos, todo tenemos diferentes formas de representación de la navidad, en estos tiempos modernos todos relacionamos la navidad si querer al mercado y al consumo, pero sin embargo ninguna de esta actitudes tienen relación con la humildad, la sencillez y profundo mensaje de solidaridad con el que se originó la navidad.

Estas fiestas navideñas se alejaron cada vez más y son  ajenas a su origen histórico y religioso, la Navidad es la fiesta cristiana del nacimiento de Jesús; su celebración adquiere diferentes características entre las distintas iglesias, sin embargo, su antecedente se ubica en las fiestas romanas del solsticio de invierno. Era tiempo de frío en el que las familias se juntaban para protegerse y compartir los escasos alimentos que tenían debido a las inclemencias del tiempo.
Desde el siglo XIII festejamos esta tradición, San Francisco de Asís inició la costumbre de representar el nacimiento con figuras en torno al pesebre. Los romanos en la época navideña adornaban sus casas con ramos verdes, intercambiaban regalos y felicitaciones. Más tarde, los germanos agregaron a estas fiestas sus abetos y luminarias. Eran tiempos de solidaridad con un enfoque íntimo y en familia  pero siempre con la más alta sensibilidad de apoyar y solidarizarse con los más pobres.
En estos tiempos, la navidad tiene otra cara, el mercado ha trastocado el mensaje original, algunas familias e  iglesias refrendan esta evolución como logro humano, que en fondo nos muestra la  profunda deshumanización de nuestra condición. La navidad es para la practica de la solidaridad todo los que nos sentimos cristianos debemos de apuntarnos por los más humildes a favor del prójimo, a la solidaridad con los desheredados, a la lucha contra las estructuras injustas; disposiciones de gratitud, de libertad, de generosidad, de abnegación, de alegría, como también de indulgencia perdón y servicio, esta reflexión es clave en estos momentos de desencuentro y de confusión, cuando los valores éticos y solidarios parecen perderse como conceptos ingenuos, cuando el cristianismo es más entendido como adoración cultural o interiorización mística y no como una vinculación auténtica con el pensamiento de Jesús.
Necesitamos recuperar en esta navidad su mensaje central, de mirar hacia los más pobres, no para regalar lo ya no usamos o lo que no necesitamos, sino regarles lo mas útil para sus vidas y generaciones una sociedad justa, digna y con valores, con una educación de calidad, con una salud para todo y con ciudadanos libres y responsable.
  
Recuperemos el espíritu de la verdadera  Navidad, compartir,  construir vínculos de confianza y de ayuda mutua. Recuerde, la Navidad es fraternidad, solidaridad,  sobre  todo amor; sólo amor. Todo lo demás sobra.
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viernes, 16 de diciembre de 2011

DEMOCRACIA VERSUS AUTORITARISMO


DEMOCRACIA VERSUS AUTORITARISMO

Juan Carlos Callacondo Velarde

La caída del gabinete Salomón Lerner luego de la huelga antiminera de Conga marca un primer hito de lo que planteará el modelo de gobierno del Presidente Humala. Estos primeros indicios nos muestran la pugna permanente entre dos modelos que están en los sistemas de gobierno, la democracia y el autoritarismo. Estas dos formas de régimen se platearon permanentemente a lo largo de la historia de los gobiernos de América Latina, en el caso peruano tenemos experiencia de ambas cosas y frente al autoritarismo hay que tener bien abierto los ojos, alzada nuestras voces, lista nuestra capacidad crítica frente ha algunos atisbos y tufillos que pueden aparecer en el entorno de la actual gestión.
Gobernar en democracia siempre nos reclama la necesidad de asumir una gestión con igualdad política, económica y social, estableciendo premisas como: “el gobierno es de todos”, un régimen verdaderamente democrático es dialogante, dentro de dicho proceso se generan: dinamismo, conflictos, contradicciones en los que se requiere asumirse actitudes y capacidades democráticas donde la   negociación y  la concertación con los ciudadanos es la pauta de la convivencia.

Mientras  el gobierno, con una concepción autoritaria asume  e incorpora la idea de una concentración de poder en grupo dominante que lo ejerce con total y completa discrecionalidad,  controla todos los aparatos políticos, sociales y comunicacionales. Desde dicho posicionamiento generan una política de condicionamiento, chantaje y presión con el solo propósito de gustar y entregar sus preferencias al grupo o sector social que le apoya y reconoce su autoridad.

Un gobierno autoritario se construye y se erige entorno al  discurso de la doctrina de Seguridad Nacional y sobre esta se establecen políticas y programas sociales de pacificación social, seguridad ciudadana y sobre ella construyen y restablecen un orden jerárquico dominante y hegemonísta sobre el que se estructura el poder del autoritario, las primeras iniciativas del Presidente Ollanta pareciera estar en esta línea la iniciativa del Servicio Policial Voluntario en las comisarías se asemejan a la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana Venezolano, que reorganizó la Milicia Bolivariana, para que los civiles puedan integrarse para construir un aparato político, de igual forma las declaración de que los militares somos como los curas, donde algunas castas militares se muestran como los únicos salvadores de los problemas nacionales.

Vivir en democracia en estos últimos 50 años fue una conquista de los ciudadanos que  aman la libertad y a la humanidad el mismo requiere una vigilancia y desarrollo permanente. Estos primeros indicios que muestra el actual gabinete y las esferas del Presidente Ollanta debe tocarnos la fibras mas intimas de las capacidades democráticas para rechazar algunas actitudes autoritarias que pueden quebrantar el pleno ejercicio ciudadano de vivir con libertades o condiciones plenas en el uso de sus derechos, incluso en el sentido más amplio de la palabra.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Laberintos de la política: la última elección regional en Puno

Laberintos de la política: la última elección regional en Puno

Mauricio Zavaleta Siri

En marzo del 2010 el diario Los Andes publicó una noticia insólita: el Comité Provincial de Perú Posible en Puno anunciaba que no tenía cuadros “destacables” para postular a las próximas elecciones regionales a realizarse en octubre. Meses después el Comité decidió no postular invitados, y realizó elecciones internas entre la militancia. En consecuencia, Perú Posible –aunque renunciando a presentar una candidatura regional - logró postular candidatos a 9 de las 13 provincias del departamento, pero con resultados deplorables, en muchos casos quedando en último lugar. En las antípodas de Perú Posible, RAICES, un movimiento regional inscrito en mayo del mismo año, se hizo pocos meses después de su formación de 5 alcaldías provinciales de las 12 en a las que postuló, logró colocar 7 consejeros regionales y su candidato a la presidencia regional ganó la primera vuelta, siendo la agrupación política más exitosa en Puno desde el FRENATRACA. ¿Cómo son posibles resultados tan dispares? ¿Por qué una agrupación recientemente formada es más exitosa que un partido nacional que remontados a noviembre del año pasado era uno de los candidatos más seguros a ganar la presidencia?
La respuesta es acaso simple: mientras Perú Posible optó por elegir a sus candidatos entre los pocos militantes que esporádicamente se reúnen en el local partidario de Juliaca, RAICES fue creada con fines electorales desde hacía seis meses atrás con el objetivo de ganar el máximo número posible de cargos en disputa en las Elecciones Regionales y Municipales. A finales del 2009, Mariano Portugal (ex alcalde de Puno), se propuso construir un nuevo movimiento. Trabajó básicamente buscando candidatos en provincias los cuales cumplieran dos requisitos fundamentales: Primero, que fueran “destacables” en sus localidades y segundo, que pudieran afrontar los gastos de la campaña. Les habría dicho a los posibles candidatos (ex alcaldes, candidatos que quedaron en segundo lugar la elección anterior) que estaba armando una opción sólida para las elecciones venideras, con Juan Luque, rector de la UANCV , como candidato a la presidencia. El reciente movimiento no otorgaría recursos a los candidatos provinciales o distritales, pero la candidatura de Luque les garantizaría arrastre de votos, aunada a la garantía de realizar una fuerte campaña en toda la región, realizando pintas y resaltando del símbolo del movimiento. Ese era el trato.
Con “el Rector” a la cabeza - y su serie de aliados locales – el movimiento de Portugal apareció como una opción consistente en la región. Si se tomaba una foto un día antes de la elección, RAICES aparece en la imagen como un verdadero partido regional. La cosa cambia si la foto se prolonga en una grabación y se dejan correr las imágenes: luego de la elección – llegada la segunda vuelta - los candidatos provinciales no siguieron apoyando al candidato presidencial y se negaron a desperdiciar tiempo y dinero colaborando en una elección en las que ellos ya no eran candidatos.
Las razones de la ruptura del movimiento son diversas, pero solo una es la medular: el “contrato” entre los candidatos tenía fecha de caducidad, era una coalición con el fin de ganar las elecciones en los diferentes niveles donde participaban los asociados, ésta nunca se planteó como un proyecto a largo plazo – ni gubernamental ni electoral - por lo que pasada la segunda vuelta, los candidatos no tenían, ni mucho menos querían tener, obligaciones entre ellos. “Los candidatos ganadores fueron los primeros en romper relaciones con el movimiento, ya habían ganado y nos les importó más la segunda vuelta, los que se mantuvieron más neutrales fueron los perdedores, porque pensaban que podían obtener algún tipo de cargo en el gobierno regional sí apoyaban en la campaña”, me comenta Aldo Santos, analista político de SER. La pregunta obvia es la siguiente: ¿Por qué firmar un contrato de naturaleza tan limitada? ¿Por qué no se realizó una alianza pensando también en el largo plazo que permita la sobrevivencia del movimiento?
Según mis entrevistados, esto se debe a dos razones fundamentales. En primer lugar, a la rápida depreciación de los candidatos: en un contexto político incierto y cambiante un candidato con un alto valor de arrastre en la elección A puede perder gran parte (incluso la totalidad) de su valor en la elección B. En segundo lugar, los políticos disfrutan de su libertad de acción, y nadie quiere estar atado a partidos si puede ganar elecciones aun sin estos. “Nadie quiere saber nada con nadie luego de la elección, termina la campaña y cada uno por su lado ¿para qué amarrarse?- se pregunta Miguel Valdivia, ex miembro del PDR y del PUM - No sé si funcione mantener partidos, no creo. Creo que los movimientos regionales son estructuras diluyentes, marcados por intereses concretos, coyunturales.”
Estas dos razones explicarían el desbande de candidatos de RAICES y alta volatilidad de los “cuadros” de los movimientos regionales. Sin embargo, la pregunta de Valdivia abre nuevas preguntas: ¿Por qué no es necesario “amarrarse”? ¿Qué mecanismos convierten a los partidos en aparatos inútiles para los políticos?
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Empecemos a responder estás preguntas con otra: ¿por qué Juan Luque, rector de una universidad privada – sin mayor experiencia política que una infructuosa candidatura a la municipalidad de Juliaca - podría lograr una candidatura exitosa en una región tan basta como Puno? Según los primeros entrevistados las obras de infraestructura que se realizaron durante su gestión como rector en la sede principal de la Universidad, a las afueras de Juliaca, fueron su “carta de presentación ante el electorado” para disputar con relativo éxito la presidencia. La respuesta no me satisfizo, me resultaba poco verosímil que tan solo gracias a edificios universitarios se pudiese formar una candidatura regional importante.
La respuesta vendría semanas después de las primeras entrevistas: Luque era un candidato mayor gracias a los medios, especialmente la radio. Explico: la UNACV funciona como una fundación, la cual es controlada por una junta presidida por el rector de turno con la facultad de manejar los recursos económicos de la institución. En parte, estos recursos son utilizados para pagar a periodistas en Juliaca – centro comercial y plaza electoral más grande de la región – Puno y otras ciudades menores pero electoralmente importantes como Azángaro. “Puedes ir tú mismo y ver a los periodistas haciendo cola esperando sus pagos en la universidad” me comenta un entrevistado que pidió no ser identificado. Los periodistas no solo cobran dinero por poner publicidad de la universidad en sus medios – radio o televisión – sino por hablar bien del Rector y ensalzar sus obras de infraestructura. “Luque se fue haciendo una imagen pública gracias a estos periodistas, sobre todo en San Román (Juliaca) y Azángaro”. Coincidentemente, las provincias de donde obtuvo su más alta votación.
La prensa cumple un papel fundamental en la política regional. Lamentablemente, en Juliaca no existen cifras reales de las emisoras de radio y televisión: la mayoría son informales. Según los periodistas entrevistados, los canales en la ciudad llegan a sobrepasar la veintena, y las emisoras de radio podrían superar ampliamente esta cifra. En la ciudad de Puno, existen 8 canales televisivos y un número similar de emisoras de radio. Según Yiovanni Manrique, de Radio Onda Azul, durante las campañas electorales las emisoras radiales aumentan en número y alcance: “crece el número de emisoras y crece la potencia de la emisoras, si estaban trabajando con 500 vatios, de un momento a otro, para la campaña, ese trasmisor de 500 vatios se convierte en uno de un kilovatio”.
Al igual que con la UNACV, los periodistas tiene una tarifa para los candidatos, la cual depende de cuán sintonizado sea su espacio radial o televisivo. La estrategia por parte de los periodistas es la misma: “ocuparse” de un candidato y luego proponerle una tarifa por dejar de hablar mal de su candidatura, y otra un poco más alta si es que desea que difundan una imagen positiva del aspirante. Como me asegura uno de los entrevistados, los periodistas pasan “de la diatriba al ditirambo” de un día para el otro.
La prensa es esencial para hacer política en Puno. Sin numerosos activistas capaces de comunicar el mensaje del candidato, los medios son claves para la difusión de imágenes y discursos. “El 99 % de los periodistas entran al juego – afirma René Calderón, director del diario Los Andes - desde el más grande hasta el más pequeño” Incluso las radios menores, que esencialmente trasmiten música y que Valdivia denomina “emisoras marginales” son utilizadas para fortalecer candidaturas. Las “emisoras marginales” son estaciones en frecuencia modulada (FM), que cotidianamente se dedican a trasmitir música, pero que en los periodos electorales alquilan espacio a candidatos locales, o se negocia directamente con los locutores para que promocionen una candidatura. Isaac Apérrigue, periodista de Juliaca, coincide con Valdivia: “Generalmente trasmiten pura música: folklore, pop, etc. Pero en periodo electoral el locutor habla de la campaña: les dice a los oyentes por quién votar.”
La captación de periodistas es una estrategia importante para lograr candidaturas exitosas, como en el caso de Luque. Sin ser periodista o tener un medio en propiedad, pudo proyectar una buena gestión como rector contratando periodistas, lo que lo hizo un candidato atractivo. Los edificios sirvieron, en efecto, pero solo como soporte verídico de las entusiastas declaraciones de los periodistas contratados. Naturalmente, existen otros tipos de estrategia de utilizar los medios. Es elocuente lo que me comenta uno de los jefes de campaña de AQUÍ, cuando le pregunto sobre cómo planean mantener la vigencia del movimiento: “Estamos trabajando en eso, ¡pronto estaremos lanzando Diario Pachamama y Pachamama TV!”.
El candidato periodista es acaso una de las formas más exitosa de realizar política en la región. A diferencia de los candidatos que compran periodistas, los candidatos periodistas tienen la facultad de utilizar sus propios espacios para hacer conocida su voz. Aunque la radio como instrumento electoral se remonta a los ochenta, cuando Jaime Ardiles, periodista radial, se hizo de la alcaldía de Puno como candidato de IU, este tipo de político proliferó vertiginosamente durante los años noventa. El candidato-locutor mantiene vigencia: “si quieres ser candidato, no fundes un partido, abre una radio”, me dice con sorna uno de mis entrevistados.
Hernán Fuentes, presidente regional durante el periodo anterior, es uno de los ejemplos más representativos de este tipo de político. El 1999 Fuentes fundó la radio Mi Perú, comenzando lo que Max Lanza considera “una campaña permanente”. Durante 4 años, a través de su emisora que cubría las provincias del norte del departamento, Fuentes, un desconocido para la mayoría de la población, difundió un mensaje radical en contra del gobierno central y las instituciones políticas, atacó al gobierno regional y se vinculó con el discurso anti-sistema de Antauro Humala. “Aquí nadie lo conocía”, me comenta mi casera en Puno mientras tomamos café, “nos enteramos de su existencia solo cuando ganó las elecciones”. Es cierto: Fuentes ganó con apenas 19% de los votos, la gran mayoría prevenientes de Juliaca y Azángaro, las plazas electorales más importantes del norte del departamento. Radio “Mi Perú” no cubría Puno ciudad.
Similar es el caso de Rodríguez, el actual presidente. Locutor radial desde hace más de dos décadas, comenzó su carrera en Onda Azul, propiedad de la diócesis de Puno y única radio con alcance regional hasta hace pocos años atrás. El 2003, por diferencias con el nuevo Obispo, Rodríguez renunció a la estación eclesial y con ayuda de una fundación alemana consiguió el financiamiento para crear Radio Pachamama, la cual desplazó a Onda Azul como la radio de mayor alcance y sintonía en la región. El 2006 Rodríguez intentó sin éxito postular a la PR: la lista que promocionaba su candidatura fue tachada íntegramente por el JNE por un asunto menor. Cuatro años más tarde logró entrar a la segunda vuelta con apenas el 15% de los votos y ganarla.
Existe una tercera forma de utilizar los medios como herramientas electorales: el broadcasting. Aunque Rodríguez y Fuentes también entrarían dentro de esta categoría al ser dueños de sus propios medios, existen candidatos que sin ser locutores o presentadores televisivos utilizan medios de su propiedad para hacer política. Mario Huanca, actual alcalde de Ilave, es propietario de la Radio Armonía, popular en la provincia por abrir sus micrófonos a la demanda de la población. Huanca, según Martín Mamani - corresponsal de Los Andes en la provincia - logró conseguir votos de muchas comunidades gracias al servicio gratuito de la radio, donde los comuneros hacían reclamos y convocatorias. “Generalmente trasmite música, pero los tenientes sabían que tenían la posibilidad de comunicar o hacer reclamos por intermedio de la radio de Huanca” Otro ejemplo de broadcasting es el del propio Portugal, el impulsor de RAICES. Al igual que Huanca, en el segundo piso de su domicilio se encuentra la emisora que administra: Radio Samoa. No solo administra una radio, también una televisora en Puno, y otra en Juliaca. Desde sus medios, de mediana audiencia, busca los favores de los electores.
No obstante, los medios, o la radio en particular, son mecanismos insuficientes para ganar en las urnas. Si bien dos de los tres presidentes regionales han sido periodistas – específicamente locutores radiales – creo importante resaltar un factor: ninguno logró superar el 20% de los votos, la cual sería una suerte de confirmación de lo dicho por casi la totalidad de mis entrevistados: la radio no es suficiente. “(La radio) hace una base de marketing político, deja un nombre, hace un nombre conocido, hace una persona conocida y sobre esa persona se empieza a trabajar en la campaña, es mucho más fácil que empezar de cero, pero no te hace ganador, de ninguna manera” me comenta Hugo Supo, presentador televisivo y locutor de Radio Pachamama. Para Erik Sulca , operador político de AQUÍ, la radio constituye una suerte de “carta de presentación” pero advierte que “con radio o televisión, pero sin algún tipo de estructura, no haces nada.” ¿Es necesario contar con una organización que complemente el capital político ganado gracias a la radio?
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RAICES es uno de los mejores ejemplos de una de las formas más exitosas de realizar política subnacional: la coalición de políticos regionales y locales. En los años noventa los políticos locales estaban diseminados en islas de independientes locales, pero a partir de la creación de gobiernos regionales optaron por renunciar - al menos en forma - a su independencia. Según mis entrevistados, existen tres razones principales que explican este comportamiento. Primero, el arrastre existente entre los candidatos locales y regionales genera una especie de relación simbiótica: el candidato presidencial aporta a los candidatos locales una figura regional mientras que los locales aportan a los presidenciales un rostro en sus respectivas localidades. Jorge Núñez, personero legal de RAICES ilustra el cálculo de la siguiente manera: (Los candidatos locales) ven quién va a la cabeza, quién jala el coche. También se evalúa quiénes son los otros candidatos (provinciales)”.
Segundo, las alianzas entre políticos permiten compartir gastos de la campaña, minimizando sus costos. A diferencia de los candidatos al congreso, los candidatos locales no realizan una “contribución” al partido, ni el partido (o el candidato regional) otorgan recursos a los candidatos. El contrato es meramente político y el compartir gastos no es en realidad repartirse los costos de la campaña, sino más bien una forma de maximizar la publicidad. Según Apérrigue, la lógica de los candidatos podía ser ejemplificada así:” Lo que evalúan los candidatos locales es cuál personalidad (candidato al GR) puede garantizar una campaña potente en términos económicos. A la inversa piensan los candidatos regionales: quién puede invertir más en la campaña local”. Un tercer incentivo para la agregación es la facultad que tienen tanto los MR y los PP – a diferencia de las listas locales – de utilizar un símbolo. “Con un símbolo la campaña es más fácil de hacer: marca la espiga, marca la guagüita, marca el pututo, eso se queda en la mente, un número es más difícil de recordar”, me comenta Luis Ronquillo, jefe de campaña de AQUÍ, coincidiendo con otros de mis entrevistados.
Como es lógico, para evaluar las razones o lo incentivos de las alianzas entre políticos no basta fijarnos en casos exitosos, como RAICES. AQUI, el movimiento ganador de la segunda vuelta, presentó candidatos a la mayor parte de las alcaldías provinciales pero logró ganar solo una y consiguió el escaso número de dos consejeros. La explicación radica en que a diferencia de RAICES, el impulsor del movimiento y candidato presidencial, Mauricio Rodríguez, no se preocupó en buscar los mejores candidatos locales, ya que como soporte principal contaba con Radio Pachamama y una serie de ex activistas de la Iglesia Sur Andina. A diferencia de los impulsores de RAICES, no necesitaba una coalición de políticos muy poderosa, tan solo candidatos que promoviesen la campaña en sus respectivas provincias. AQUÍ contaba con un objetivo único: ganar la presidencia regional, mientras RAICES mantenía objetivos múltiples, ya que buscaba - o al menos su impulsor principal - ganar cuanto espacio político fuese posible.
Portugal contaba con un plan meticuloso. Conseguir posicionar el movimiento durante esta elección, hacerse de la alcaldía de Puno y ser candidato a la presidencia regional en la siguiente. He ahí la intención principal de crear RAICES. Un plan similar al de Luis Butrón, alcalde reelecto de Puno: Butrón ganó la elección el 2006 como candidato de un partido político, Restauración Nacional (RN). Según Juan Monzón, hombre de confianza del alcalde y gerente de la Municipalidad de Puno, la decisión de postular con un partido nacional el 2006 fue una solución de emergencia ya que no lograron inscribir un movimiento regional: “tuvimos que pagar una cuota para postular con RN, el Alcalde (Butrón) nunca fue militante”. Al poco tiempo de la elección las relaciones se rompieron.
“¿Por qué no convertirse en militante y ser el hombre fuerte del partido en la región?” – le pregunto. Monzón me cuenta que apenas ganadas las elecciones la dirigencia nacional de RN invitó a Butrón a Lima. En la reunión, luego de felicitarlo, Humberto Lay le planteó directamente el tema de las gerencias municipales: “Queremos que pongas a cierto militantes del partido como gerentes” - le habría dicho a Butrón, que se negó tajantemente. “Ahí se cortó cualquier relación con ese partido.” - afirma.
Según la mayoría de mis entrevistados, los políticos prefieren apartarse de los partidos nacionales porque “el partido siempre te va a pedir algo.” La exigencias de los partidos – que tan solo pueden brindar la inscripción, y en algunos pocos casos una austera militancia - es postelectoral. Si el candidato gana, los líderes del partido buscaran introducir a personas de confianza en las gerencias municipales o regionales. Algo similar sucedió con Fuentes el 2006. Llegado a la presidencia, Pedro Cenas, presidente de Avanza País (el partido del que fue candidato) junto a sus partidarios intentaron designar las gerencias y direcciones regionales. El presidente no aceptó y Avanza País expulsó a Fuentes del partido cuando este ya preparaba la creación de un movimiento regional junto a su hermano Isauro. Al igual que Fuentes, el alcalde Butrón insistió en la creación de un partido propio para participar en las siguientes elecciones. Rechazó las ofertas tanto de movimientos regionales y partidos políticos de cara a la elección del 2010. “Nosotros tenemos nuestras ambiciones – me cuenta Monzón – era necesario inscribir el FADEP con el fin de foguear el símbolo en la región, de cara a los próximos comicios. Hemos perdido la inscripción luego de estas elecciones, pero buscaremos las firmas nuevamente.”
Butrón y el FADEP ilustran otra regla no escrita de la política regional: No pueden existir dos líderes regionales en un solo partido. Los políticos locales estarán dispuestos a formar parte de las coaliciones siempre y cuando sus ambiciones – o posibilidades - estén circunscritas a su provincia o distrito. En el momento en el que el candidato cree ser una opción regional, lo más probable es que busque articular un propio movimiento regional o, menos común, hacerse de una etiqueta nacional. Reacios a las ataduras, estiman necesario crear una imagen independiente de otros liderazgos, asociada a una etiqueta propia y a un símbolo reconocible; y la forma de hacerlo es creando un nuevo movimiento.
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¿Cuáles son las estructuras a las que se refiere Sulca cuando afirma que el uso de los medios no es suficiente para ganar una elección? ¿Qué son o quienes conforman estas estructuras? ¿Existen organización política articulada debajo de los movimientos regionales?
La respuesta a la última pregunta es que no existe una organización previamente articulada. Por otra parte, organizaciones sociales se mantienen al margen de los partidos y no se involucran de forma directa en ninguno de ellos. “Para la mayoría de personas la organización social y política no van, son como el agua y el aceite.” – afirma Max Lanza – “Si un dirigente se involucra en un partido o un movimiento se quema, la gente dice: para eso quería ser dirigente. Se castiga la ambición política” Según parece, los dirigentes no tienen la capacidad para incidir en sus organizaciones con el fin de conseguir el apoyo hacia un candidato específico, es considerado como un signo de corrupción, de que se ha vendido. El propio Lanza tiene una hipótesis de por qué ocurre este fenómeno: durante la los años noventa, sobre todo al inicio de la década, los dirigentes sociales – mayoritariamente ligados a partidos de izquierda - fueron captados por el gobierno de Fujimori. El fujimorismo necesitaba cuadros que conocieran la situación política de la región, y la forma de conseguirlos fue comprando dirigentes o cuadros de izquierda, con lo que se lograba un doble efecto: “se destruía la organización mientras jalaban a sus cuadros.” Esa dinámica habría mermado la confianza de las bases en sus dirigentes, viendo con sospecha cualquier acercamiento de un dirigente a la política.
La totalidad de mis entrevistados coincide con estas apreciaciones. “Captar a un dirigente no sirve de nada, el candidato tiene que hablar directamente con las bases” me dice Hernán Cornejo, ex funcionario de la CTAR, “ahí entra el trabajo del operador político, como una especie de bisagra entre los comités de base y el candidato.”
Los operadores políticos (OP) a los que se refiere Cornejo son bróker con experiencia en realizar trabajo electoral, los cuales son captados – o los cuales captan – candidatos y les brindan su apoyo durante la campaña. Los encargados de realizar el enlace entre candidato y comités de base son un tipo de operador que podríamos llamar “marginal” pues sirven como nexo entre algún comité y el candidato. Los operadores políticos marginales (OPM) establecen el contacto con dirigentes menores, para organizar una sesión donde pueda asistir el candidato promocionado. Las campañas son muy candidato-céntricas, por lo tanto el trabajo de los operadores marginales con comités de organizaciones sociales es un trabajo de coordinación, pero son incapaces de garantizar la adición del comité al partido del candidato o el apoyo de sus miembros.
Por el contrario, los OPM sí son capaces de movilizar un grupo reducido de personas que realizan labores de “activismo” durante la campaña. El operador, y su grupo de colaboradores, son los encargados de realizar labores logísticas, como la pintas, pero sobre todo son los encargados de movilizar personas a los mítines o apariciones públicas de los candidatos. Para lograr la movilización, los operadores prometen la posibilidad de algún trabajo eventual en alguna obra del gobierno en disputa, en retribución al apoyo en campaña. Es difícil saber a quiénes contactan específicamente los operadores o cómo lo hacen. Según Erik Sulca, operador en varias campañas electorales, es un círculo de “conocidos”, a los cuales recure. Para Lanza, son las propias personas las que recurren a los OPM con el fin de brindar apoyo a cambio de algún tipo de trabajo en obras públicas.
Erik Sulca es ejemplo de este tipo de operador. Sociólogo egresado de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA), fue representante estudiantil en varias ocasiones. Concluidos sus estudios, se involucró al igual que otros ex representantes estudiantiles en algunas campañas. El 2006 apoyó la candidatura de David Mamani (electo alcalde de Juliaca), Margarita Sucari (electa congresista) y el 2010, la de Rodríguez. Me encuentro con Sulca en un mercado de Puno, es un tipo joven, de mediana estatura y vestido con un terno desgastado. Mientras le cuento el tenor de la entrevista vamos caminando por una de las calles laterales del mercado. No termino de hablar cuando nos encontramos con tres hombres en un puesto de refrescos que lo saludan y nos invitan a tomar un vaso. Mientras se exprimen los maracuyás, los hombres le preguntan si va a haber algún trabajo disponible. Sulca les responde que aún no se ha reunido con nadie, que tiene pendiente ir a hablar con los del gobierno regional. Que los tengan al tanto si sale una obra, le piden, y él se los promete. Los tres son trabajadores de un proyecto del gobierno regional anterior en un distrito. “Un puente”, me cuenta uno, “pero la obra ya está acabando.”
La anécdota ilustra bien el trabajo de los operadores políticos marginales, los cuales son básicamente sobre los que recae la responsabilidad de movilizar personas. En recompensa, el operador recibirá algún tipo de puesto en el gobierno. Es difícil saber si las intenciones de los operadores son políticas o meramente comerciales. Según muchos de mis entrevistados, los OPM son una especie de mercenarios de la política, los cuales buscan, sobre todo, obtener beneficios económicos. Aunque resulte contra intuitivo, es posible que la mayor motivación no sea política sino económica. No he encontrado evidencia de que los operadores marginales cuenten con algún grado de poder político postelectoral.
No obstante, existe otro tipo de operador que sí ambiciona poder político: el operador estratega (OPE). Esta clase de operador es quien se encarga de trabajar junto al candidato la estrategia de la campaña, de negociar junto al candidato el trato con periodistas, incluso es capaz de intervenir en la selección de candidatos a incluir en la coalición; planifica y ejecuta “la guerra sucia”. Es el nexo, además, entre el candidato y los OPM durante la campaña. Un ejemplo de OE es el caso de Luis Ronquillo, actual asesor político del presidente regional y operador principal de la campaña de AQUÍ. Ronquillo es un operador atípico, activista de la iglesia sur andina y profesional con años de trabajo en ONGs. Ronquillo logró articular una campaña exitosa en la segunda vuelta captando operadores marginales que “desplegaran campaña” en todas las provincias del departamento. Como estrategia, se asignó un operador a cada provincia, que a su vez estuvo encargado de posicionar operadores menores en la mayoría de distritos. Según Ronquillo, y otros de mis entrevistados, el éxito de Rodríguez en la segunda vuelta fue posible gracias al acuerdo del grupo dirigente de AQUÍ con actores políticos, sobre todo operadores de los grupos que quedaron fuera de carrera.
Los operadores, tanto marginales como estratégicos, llegaron a la palestra política en la década del noventa, cuando los aparatos partidarios se desintegraron. Puno fue durante los ochenta una de las regiones más politizadas del país. En el departamento convivían el PUM, con gran fuerza política gracias a su control de la Federación Departamental de Campesinos de Puno (FDCP); Sendero Luminoso, con presencia importante en las provincias del norte del departamento; FRENATRACA, el único partido regional de la década; y Acción Popular y el APRA.. Según Cornejo, los primeros operadores fueron ex militantes partidarios de grupos de izquierda. En la UNA las escuelas partidarias de alguna manera han persistido, sobre todo impulsadas por PCP Patria Roja, poderoso en la universidad. Aunque las elecciones estudiantiles ya no se definen a balazos como antaño, siguen siendo muy politizadas. Con la excepción de Ronquillo, todos los operadores entrevistados fueron formados en la Universidad, allí aprendieron a organizar campañas y trasladaron ese conocimiento a las elecciones gubernamentales.
Finalmente, ¿son los operadores políticos la estructura a la que se refiere Sulca? Efectivamente, son los estos los que organizan y conforman una especie de maquinaria política, sobre la que se sostiene un determinado movimiento durante la temporada electoral. Al igual que las alianzas entre candidatos, el contrato entre operador y político casi siempre se desvanece. Max Lanza, luego de “operar” la campaña de Fuentes, se distanció del ex presidente porque este se rehusó a otorgarle uno de los cargos gerenciales en el Gobierno Regional. Por otra parte, igual que el mercado de alianzas políticas, los candidatos son propensos a devaluarse y los operadores prefieren el trabajo con los políticos con mejores activos.
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Aunque los mecanismos alternativos más utilizados para hacer política electoral en Puno son los reseñados anteriormente: coaliciones, medios y operadores, estos no son los únicos. En la región se avizora un nuevo tipo de político que trae bajo el brazo otra forma de capitalizar votos sin contar con un partido político: la utilización del Estado. Como nunca antes en la historia electoral de la región, los alcaldes de Puno y Juliaca, las ciudades más importantes del departamento, han sido reelectos. Butrón, en Puno, con un movimiento de reciente formación auspiciado por el mismo y Mamani, en Juliaca, como parte del partido nacional Siempre Unidos, del que él es acaso el único militante en la región. La reelección de David Mamani es el ejemplo más visible de la capitalización electoral de una gestión “exitosa”, caracterizada por numerosas obras de infraestructura.
Mamani es profesor de escuela y director de una banda de cumbia. El 2002 postuló sin éxito a la alcaldía juliaqueña, y el 2006 logró ganar. Según mis fuentes, fue importante el apoyo que recibió en su segunda candidatura de operadores como Sulca y Parada, que en ese entonces trabajaban en asociación. Los operadores se encargaron de la dirección de la campaña e incluso seleccionaron los candidatos a regidores, los cuales se comprometieron a dar un aporte financiero. Con esa asociación, Mamani se hizo de la alcaldía con apenas 15% de los votos válidos. Llegado al poder, los regidores se volvieron en su contra, por lo que durante su gestión tuvo un Consejo Municipal enfrentado y amenazándolo con la promoción de la vacancia. En mayo del 2010, a siete meses de dejar el cargo y a cinco de las elecciones, los díscolos regidores lograron vacar a Mamani gracias a sus inasistencias al Consejo. Así, el vacado Mamani se concentró en su campaña electoral: esta vez no llamó operadores ni contrató periodistas, seguro como estaba de que su campaña debía concentrarse únicamente en resaltar las obras de su gestión.
Mamani es un tipo bajo, que habla con entusiasmo sin agotarse. Luego de entrevistarlo, me invita a ver las obras que ha realizado en la gestión anterior. Acepto y recorremos la ciudad en su viejo Volkswagen escarabajo: a excepción del tramo de carretera que conecta a Puno, son en su mayoría monumentos de aluminio, pequeños parques, escaleras adornadas con estatuas. Me lleva a ver lo que él considera uno de sus proyectos emblemáticos: es una piscina de dimensiones olímpicas, techada y adornada con palmeras artificiales y fotografías de playas exóticas. Mientras vemos a los bañistas me cuenta sobre nuevos proyectos, como el gimnasio municipal o la remodelación total del edificio de la alcaldía. Fuera del carácter de sus obras de infraestructura – secundarias en una ciudad que no cuenta con drenaje público – éstas han sido percibidas por parte de la población como signo de modernidad, lo que Mamani ha sabido capitalizar en votos. El 2010 obtuvo 10 puntos porcentuales más que en la elección anterior.
Tanto Mamani como Butrón planean ser candidatos al gobierno regional el 2014. Butrón, como candidato de su propio movimiento, sin embargo Mamani no aspira a ser dueño de su propio partido. “Postularía con Siempre Unidos – me dice - la mamá y la guagüita traen suerte . ” Afirma que no tiene porqué irse, que nunca ha tenido ninguna exigencia de la dirigencia nacional, que cuenta con toda la liberad como líder en la región. Aunque Mamani es parte de un partido nacional, básicamente es un independiente, él fue el único candidato del partido en Puno en la elección pasada y ni siquiera se preocupó en postular candidatos a los distritos de Juliaca. “Quería demostrar que yo podía ganar sin la ayuda de otros” – dice. Acepta, sin embargo, que de postular a la presidencia regional deberá buscar candidatos en las provincias.
Si las candidaturas de Mamani y Butrón se concretan, será la primera vez que los alcaldes de las dos ciudades – representativas del norte y sur del departamento – se enfrenten por el gobierno de la región. La versión política de un duelo que lleva décadas en el altiplano.

El oficio de la representación

 
 
El oficio de la representación
Mauricio Arturo Zavaleta Siri
Luego de que un diario mostrase las faltas ortográficas de la entonces congresista Hilaria Supa al escribiren español en abril del 2009 – esperables en cualquier persona que no escribe en su lengua materna – se alzaron varias voces pidiendo la implementación de mayores requisitos educativos para acceder al congreso. Estas demandas sostenían que una persona con bajos niveles educativos no tendría la capacidad para realizar una buena gestión en el Congreso, por lo cual era necesario pedir a los candidatos contar con educación superior, lo cual solucionaría en gran parte el problema de la gestión parlamentaria. Fuera del carácter excluyente de la propuesta – en la cual un grupo considerable de peruanos iba a poder elegir pero no ser elegido – ésta parte de una premisa incorrecta. Desde hace no pocas legislaturas el congreso ha mostrado un alto nivel en términos académicos. En el congreso que se fue hace unos meses –acaso el más criticado de nuestra historia reciente – el 81% de los congresistas contaban con un título profesional. No es cierto entonces, que a mayor educación de los congresistas, mejor desempeño parlamentario. La razón radica en que el congreso no es un organismo técnico, sino una institución política. El espíritu de la asamblea nacional –a la francesa - se fundamenta en la reunión de representantes de la ciudadanía, los cuales canalicen las demandas sociales y las conviertan en leyes del estado. En ese sentido, antes que legislar, el congreso tiene que representar, y hacerlo es un oficio difícil, que requiere experiencia. Mientras nuestro congreso ha ganado profesionales, ha perdido legisladores experimentados.
En 1995 – el primer congreso electo bajo la constitución vigente – fueron reelectos el 33% de los parlamentarios, 30% en las elecciones del 2000, 33% en las del 2001, tan solo 18% en las del 2006, y finalmente, en este nuevo congreso han sido reelectos el 32% de los congresistas. Esta pobre tasa de reelección parlamentaria –entre las más bajas de la región- impide el establecimiento de pautas de conducta entre los propios miembros del congreso. Sin experiencia parlamentaria, los patrones de funcionamiento y coordinación que se tienen entre los congresistas serán difícilmente institucionalizados, generando deficiencias en el momento de tomar decisiones y acuerdos. No obstante, el problema principal respecta menos a la calidad de las leyes que a la calidad de la representación en sí misma, ya que tan altos niveles de renovación dificulta la constitución de vínculos estables entre políticos y electores. Este tipo de vínculos no se generan de forma inmediata y son producto de años de labor política desde el Parlamento, pero los cuales son difíciles de tener en medio de escándalos y promesas electorales incumplidas, muchas de ellas por ser incompatibles con las funciones parlamentarias. Esto es más preocupante aún cuando constatamos que no solamente existen muy pocos congresistas reelectos, sino que muchos de ellos han entrado al congreso sin experiencia política previa: en el congreso actual cerca del 50% de los parlamentarios son nuevos en política, lo que significa que no cuentan con la experiencia de negociación y concertación que demanda la labor congresal; artes que no se aprenden en el abrir y cerrar de ojos de un periodo legislativo. Este fenómeno de renovación constante empezó a inicios de los noventa, y se encuentra fuertemente ligado al desprestigio de los partidos políticos. Como ha apuntado Rodrigo Barrenechea, aunque cada cinco años inauguramos un parlamento amateur, la percepción ciudadana es de congresistas enquistados en sus curules desde hace décadas. Esto se debe a que luego de la redemocratización, las élites partidarias no han sido capaces de recobrar legitimidad, proceso en el cual estas mismas son enteramente responsables. En ese sentido, el papel que cumplen los partidos políticos es fundamental, y su fortalecimiento es un asunto mayor para que el congreso pueda despegar del último lugar de tabla de la confianza en las instituciones políticas.
En democracia, son los partidos los encargados de generar cuadros con experiencia partidaria, que cuenten en su haber con trabajo con bases sociales, que conozcan el oficio de ganar y perder elecciones y sean capaces de mantener relaciones constantes con los ciudadanos. En pocas palabras, son tipos entrenados para asumir cargos de elección popular, los cuales saben
hacer  política. Tal vez, lo que ha estado más ausente del congreso en los últimos años sea la política misma, lo que ha generado que los “come pollo”,“lava pies” y “mataperros” concentren la atención mediática. Todos éstos con títulos universitarios pero pobre experiencia política. Creo que no le faltaba razón a Weber cuando afirmaba que sin partidos que guíen la conducta de los políticos en base a agendas establecidas, los congresos tienen el riesgo de convertirse en meros mercados de intereses individuales. Por esta razón, creo que la tarea fundamental de quienes buscan fortalecer el congreso debe priorizar a los partidos políticos, como la bola blanca que mueve a las demás esferas hacia las troneras. Si bien soy de los que piensan que la debilidad o fortaleza de los partidos políticos responde primero a incentivos sociales antes que legales o institucionales, creo que es posible incentivar a los políticos a militar en partidos si se les otorga es éstos de financiamiento público. Durante el verano de este año escuchamos numerosas denuncias sobre el cobro de “contribuciones a los partidos” por parte de personas que buscaban ser nominadas como candidatas al congreso, los cuales no tenían mayor experiencia ni lealtad partidaria, pero sí ambiciones políticas. Si los partidos contasen con una fuente permanente de financiamiento, los individuos con ambiciones políticas se verían más incentivados a militar constantemente en los partidos políticos, ya que serán éstos los encargados de brindar recursos materiales a sus cuadros y no viceversa. En ese sentido, el financiamiento a los partidos es una ventana de oportunidad para que éstos atraigan cuadros, los cuales puedan trazar una carrera política desde el partido y no se vean tentados a cambiar de tienda política de una elección a otra, una razón más del desprestigio del parlamento. Una reforma de esta naturaleza es esencial si se quieren realizar modificaciones de mayor envergadura. Recientemente la bancada de Alianza por el Gran Cambio (APGC) presentó un proyecto para regresar a la bicameralidad, lo cual aumentaría a 210 el número total de representantes. En términos principistas, estoy de acuerdo con los legisladores de APGC, ya que es ridículo que un país de las proporciones poblacionales del Perú tenga tan pocos representantes, sin embargo; soy escéptico al pensar en su impacto en la calidad de la representación o gestión parlamentaria. ¿Cómo pretender que funcione correctamente un parlamento con casi el doble de los representantes actuales cuando el que tenemos no ha logrado institucionalizarse?. Creo que el argumento propuesto por Huntington hace más de 40 años – el cual propone que más importante que su ingeniería, es la permanencia de las instituciones – es correcto a la luz de América Latina. En Brasil, cuyas estructura institucional fue catalogada de desastrosa por no pocos observadores, la democracia ha logrado consolidarse sin que se realizaran cambios institucionales importantes. Al contrario, en Bolivia o Ecuador, donde las instituciones fueron drásticamente modificadas, la democracia se ha deteriorado de manera considerable. Es necesario que las instituciones echen raíces y para ello, estas deben ser estables en el tiempo. Un intento de reforma desde los partidos, por otra parte, permite que las instituciones echen raíces y se fortalezcan. De vuelta a Weber, éste dice en otra parte que la democracia es inimaginable sin partidos políticos, lo cual ha sido una especie de axioma dentro de la teoría política contemporánea, ya que éstos son los canales por donde se trasmite la información desde el mundo de la sociedad al mundo de la política

jueves, 8 de diciembre de 2011

Rafi Rey no se anima a salir del clóset

Luis Torres Montero
Malas palabras www.malaspalabras.pe

Por querella de Rafael Rey.

Condenan a dos años de pena privativa al periodista ‘Malapalabrero’

¿Atentado contra la libertad de prensa?
¿Atentado contra la libertad de prensa?
El Juez Benjamín Enríquez Colfer del 26° Juzgado Penal de Lima condenó a dos años de pena privativa de la libertad al periodista y bloguero Luis Torres Montero, conocido como 'Malapalabrero'.
Asimismo, la autoridad judicial ordenó el pago de 150 mil soles de reparación civil a favor del ex ministro de Defensa, Rafael Rey, quien lo querelló por decirle “Rafi Rey no se anima a salir del clóset” en una de sus columnas.

LaRepublica.pe
se comunicó con Torres y señaló que el veredicto del juez Enríquez “es totalmente injusto, es una venganza política de Rafael Rey por sus contenidos radicales y libres”.
Asimismo, el ‘Malapalabrero’ dijo que junto a su abogada apelará esta sanción y si es posible acudirá a la Corte Suprema de Justicia: “Esta condena es una excusa para aplicar la mordaza a todos los periodistas”, agregó.


 
La columna de Luis Torres Montero se publicó en el Diario La Primera el 06 de abril del año 2010. 



Este fue el gran titular que remeció una esquina indómita de Barranco. Las letras de esa noticia, en góticas y con el marco rojinegro brillaban como un Rolex bajo los faros nocturnos de un Ford último modelo. Según el periódico -producido por The Gato Pop Enterpraiz- la información es contundente, y real; desafiante para la proeza leñadora de un carpintero del Parque Industrial de Villa el Salvador. “Rafi Rey no se anima a salir del clóset”, se lee con las gotas de limón usadas como lagrimales salpicadas del papel. Las calles estaban de martillos, serruchos, troncos con elásticos para reventar la descrita cárcel de madera. La Policía allanó violentamente la redacción, siendo denunciada días antes de publicarse esa portada por el mencionado ministro de Defensa, que acopiando el poder de un sucio dedo medio derecho mandó a las boinas verdes a rastrillar el pasaje miraflorino donde dejan demasiados gatos sin dueño -después un perro, de nombre Contreras, dio la dirección exacta del subterráneo periódico “El Rey Kat en sus siete vidas”-. En la página central se despunta el detalle de perito por el cual aseguran que “Rafi” se quedó atracado con la cruz parada y la hostia echada en el umbral donde los pedófilos desangran sus sementales sueños bajo un cuadro de Benedicto XVI. La cámara de roble es maciza. Encajona trusas ranger, braguetas abotonadas con una de marfil y la otra, de lentejuela. Hasta sus ternos Barrington. Dicho mueble, inamovible, es más pesado que piano del Country. La Policía confiscó la mayoría de los ejemplares, pero descuidaron un paquete: la córnea de un canillita (L.F.T.M.) avistó un paquete escondido, lo suficiente para venderlo mañana y tener algo que llevarse al agujero, vía sus labios que son tan suaves como la corteza de un chori-pan. Se lee, además, un cintillo, unas líneas relacionadas a la nota principal donde fulgura “No le cae Ricky Martin…”, agregando más abajo: “…porque es muy pasivo”. La noticia de la vertical más las notas breves señalaban las medidas exactas del armario; el tipo de cera con el que se lustra diariamente; las revisiones mensuales de sus patas con rueditas. El chico avisó a la gente del periódico, pero no le pararon bola y llevó las ediciones a carretilla limpia al quiosco más cercano, esa misma de la esquina indómita de Barranco.