Juan Carlos Callacondo
Velarde
Profesor y Comunicador Social
Una llojlla que hace templar Arequipa, un asteroide riega su lluvia de meteoritos
por el cielo ruso amenazando destruir el mundo, un papa que se jubila y pone en
jaque la comunidad católica por la corrupción maligna que corroe cada día la
vida los clérigos y sacerdotes. El mundo bulle, nos ronda la muerte, la catástrofe,
el apocalipsis parece que está cerca. Aparecen los signos del fin del mundo que
hemos construido cada uno de nosotros aquí en la tierra.
La llojlla que entró del rió al frente, donde creció y se desarrolla la
nueva ciudad, mejor dicho se desordenó Arequipa en estos últimos 30 años generó
muchos destrozos, los primeros reportes de los daños y perjuicios indican que reconstruir
al Frankeisten ascendería a 134 millones
según el regidor municipal Cassely, ese será el costo de la negligencias de
nuestra autoridades y malos vecinos y ciudadanos. A largo de la avenida
Venezuela y la otra torrentera paralela, uno encuentra una parte de la radiografía
de la ciudad, donde todos le quisieron poner su marca, su estilo en construir
al monstruo, unos ganando terreno a la
torrentera y solo armaron su trampa mortal. Otros, allí se explayaron armando bay pas, muros de contención, mercaditos
y supermercados entre otros. Este
engendro fue atacado brutalmente por la
llojlla. Sí todos saben en esta tierra de lonccos que eso es un territorio
intangible del señor agua y eso es tan cierto como la verdad. Este mes de
febrero loco que está más loca que loco no solo la lluvia embate Arequipa sino loquea a todo el sur del país está causando
daños y alborotos irreparables.
La causas de esta catástrofe que se convierte en emergencia no lo provocaron
los marcianos, ni los enemigos del sur, sino los arequipeños irresponsable que en
busca de sacarle provecho a menor costo invadieron las torrenteras, los políticos
que nos saben gobernar y planificar la ciudad, los mirones que después del aluvión hicieron
su circuito turístico favorito y correr el chisme familiar, los radio loros que solo se dedican a insultar, criticar e
insuflar la cólera y la mierda. Esta responsabilidad debemos de chuparlonos,
achacarlonos y soplarnolos todos, porque hemos depredado la campiña, hemos
quitado los ductos, las torrenteras naturales que servían de drenaje fluvial,
hemos echado cemento y asfalto en toda la ciudad y nos hemos generado escorrentías,
las lluvia no tienen donde desaguar y hacer su filtrado, sino corre, corroe y recorre
buscando su cauce, hemos llenado de
basura la torrentera, esta llojlla maldita entró embravecido y en su cauce encontró y arrasó basura, mucha basura es decir desperdicio
por toneladas y en eso hemos convertido a la ciudad.
Me medio de los carnavales, las llojllas el papa Benedicto XVI ha anunciado que se jubila en el cargo, dizque porque no tiene la fuerza, el vigor, la
edad para seguir dirigiendo la gran comunidad católica, aunque algunas voces
disidentes y críticos manifiestan que está emulando al Papa San Celestino V quien renunció el año 1296 con un carta que decía textualmente
“…por la
malignidad de las personas, y la dolencia personal, para recuperar la
tranquilidad y consuelo de nuestra vida anterior, libre y voluntariamente
renunciamos al pontificado" y luego fue encerrado al silencio y murió dos años
después. Sin duda alguna el papa Benedicto XVI fue a visitarlo
premonitoriamente o simbólicamente antes de renunciar a su fuero papal, en su carta de renuncia irrevocable Benedicto dice
incógnitamente "sacudido por
cuestiones de gran relevancia para la vida de fe". ¿Cuáles son estas
cuestiones de gran relevancia? muchos dicen que antes que su salud le hizo
tomar esta decisión cerebral al papa alemán el infierno que arde dentro de la iglesia,
la lucha fratricida abelycainico por el poder, la riqueza divina terrenal, el
desorden de las hormonas desquiciados de muchos curas y monjas que quema dentro la iglesia católica En todos lados
se cuecen hadas, por todos los lados todo hace agua.

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