Juan
Carlos Callacondo Velarde
Comunicador Social y Docente Universitario
La Sociedad Minera Cerro Verde tiene una
deuda que haciende a un S/ 1,000
millones de soles por concepto de regalías correspondientes aplicados desde el
año 2006 al 2013 por la ampliación de la
planta de sulfuros primarios. Esta deuda
esta sentenciada como cosas juzgada por
el Cuarto Juzgado Civil y la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de
Justicia de Arequipa. La señorita gobernadora, Yamila Osorio la semana
anterior, luego de una reunión con el superintendente de la SUNAT Víctor
Shiguiyama, hizo público que Cerro Verde
se acogió a pagar de forma fraccionada 250
millones de dólares (800 millones de soles) en 60 meses.
Hasta allí la información es una buena
noticia del día. Sin embargo con la revelación quedan algunos nubarrones y
aires algo contaminados. El anuncio expresó que la minera está pagando la deuda
desde el año 2013. ¿Queé?... no es la sentencia fue emitida recién el 2016 y el
2017. ¿Porque no se hizo público durante el proceso judicial que la minera ya tenía
su deuda fraccionada? ¿Bajo qué razonamiento piadoso e inspirador tomó la SUNAT
para fraccionar la deuda en 60 meses? Realmente este detalle me cae bomba.
La deuda de Cerro Verde está en etapa de
ejecución de cobranza judicial. La SUNAT cariñosamente le ha otorga una concesión de pago en 60
meses, es decir en 5 años –yo también quiero
60 meses para pagar mi multa a la SUNAT- y desde el 2013 ya viene pagando. Estas afirmaciones me generan dudas parecen
que no son nada diáfanas, ni transparentes ¿No será que se está reconociendo los 145 millones de dólares de las contribuciones voluntarias que hizo la
minera, en el relleno sanitario, la planta de transferencia de residuos
sólidos, intercambios viales y otros como parte de su responsabilidad social? Porque
recordemos, que este era el argumento central para apelación de la primera sentencia. Cabe aquí una investigación
y fiscalización a esta acción obediente, preventiva y anticipada de Cerro Verde.
Porque me resulta muy sospechoso que no
se habría manifestado en su momento oportuno para ser incorporado en el
expediente de las sentencias del poder judicial.
Los cinco largos años, es una concesión muy bondadosa
y entendible, que la SUNAT sólo aplica a Cerro Verde y no a otros contribuyente
comunes, corrientes y salvajes del país. Debería iniciarse una incidencia y presión pública para que la SUNAT ejecute de forma coactiva en
un solo pago dicha deuda a favor del honor de Arequipa. Al mismo tempo necesitamos
garantizar que se quede la totalidad de
este recurso para el desarrollo de nuestra región. Ya dejamos pasar con mucha pasividad que estos aportes fueran confiscados por el
gobierno mafioso de Ollanta Humala bajo
la modalidad Gravamen Minero, recursos que han fortaleciendo al centralismo
limeño, a donde viajan tres días a la semana nuestros alcaldes como mendigos buscando más recursos para sus
obras.
Más temprano que tarde seguro que tendremos
esa platita, ahora debemos preocuparnos
en que gastaremos esos recursos. Para no dejarlo a la gran imaginación, inventiva
y creatividad de nuestras autoridades, necesitamos elaborar planes concertados verdaderos
junto a los colegios profesionales, las universidades, la empresa privada y
sociedad civil para priorizar cuáles son los proyectos de inversión y de desarrollo
sostenible del más alto impacto regional que debe canalizar los recursos
mineros.
Porque hasta ahora no se ve, no se siente, la huella del canon y sobre canon minero,
sino acabaran de bandera y fuente de financiamiento de la próxima campaña
electoral. Nuestros minerales pronto se acabaran y nuestros hijos, nuestros
nietos y la historia nos acusaran no haber invertido el desarrollo de nuestra
región.


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