Juan
Carlos Callacondo Velarde
Comunicador Social y Docente Universitario
Aun se siente y se respira el sin sabor del
triunfo de la huelga de los profesores del SUTE. El punto que ha entrampado las
negociaciones entre los dirigentes regionales del SUTE y la Ministra de Educación
fue evaluación de desempeño de docente, que está estipulado en el artículo 23 de la Ley
de Carrera Pública Magisterial. Esto, pone en debate de cómo tener a los
mejores docentes en el sistema educativo.
El mencionado artículo expresa que “La evaluación del desempeño docente es
condición para la permanencia en el sistema” y enfatiza la ley, que “es obligatoria y se realiza como máximo
cada tres años”. Los profesores que no aprueben reciben capacitaciones destinadas
al fortalecimiento de sus capacidades pedagógicas, hasta en tres oportunidades,
de no lograrse son retirados de la Carrera Pública Magisterial. La ley también señala
que “Los profesores retirados de la Carrera Pública Magisterial pueden acceder
al Programa de Reconversión Laboral del Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo”
Este es el punto “G” de la controversia y desenlace
la huelga, al que se opone la dirigencia sindical. A pesar que esta ley fue aprobada
el año 2013. ¿Porque reaccionan los maestros contra la ley? El Ministerio de
Educación tenía previsto iniciar el presente año las evaluaciones de desempeño
docente y luego hacerlo de forma progresiva. En mis artículos anteriores había señalado que
colocar la evaluación docente como un punto en la plataforma no era una buena
estrategia sindical, ni reivindicativa, mucho menos político. Porque va contra
toda lógica y los factores claves del éxito de los sistemas educativos del
mundo. Del que ahora estamos saliendo magullados, humillados, vilipendiados como opositores a la esencia del maestro que
es la evaluación.
En el sector educación existe un documento
denominado informe McKinsey que fue producto de una consultoría para las
reformas implementadas en los sistemas educativos de la OCDE. Este informe sirve
de guía y manual para las reformas que se están implementando en el mundo,
incluyendo el sistema educativo peruano.
El informe McKinsey identifica tres “factores
clave” que tienen los mejores sistemas educativos en el mundo y estos son; Factor 1; atraer a los
mejores estudiantes para que sean docentes, la recomendación es reclutar a los futuros docentes en el
tercio superior de las promociones de los colegios y encantar con buenas
remuneraciones. El segundo factor 2; tener un proceso de la formación docente
de calidad, en institutos y universidades acreditadas. El tercer factor; es tener
un sistemas de aseguramiento de calidad, donde se evalúe de forma
permanente a los estudiantes y a los docentes.
Entonces oponerse a la evaluación desempeño
docente es ir contra toda esta lógica. No es recomendable,- en este caso ir contra corriente-. La puntería
sindical debió ir a la discusión y la
implementación de la naturaleza de “Programa de Reconversión Laboral” del que habla
la ley, de cómo los docentes que tiene fracaso en las evaluaciones no son echados
a la calle, sino ser acogidos realizando otras actividades en el mismo sector.
El desenlace de la huelga no tuvo un final feliz,
sino episódico, imperfecto, interrupto. No se disfrutó de la contundencia y la victoria con un final orgásmico, por
haberse entercado en el punto más débil de la plataforma de lucha la evaluación
docente.


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