Por:
Juan Carlos Callacondo Velarde
Comunicador
Social y docente universitario
“Con salud, trabajo y amor
se consigue y se tiene todo” decía, mi abuela Victoria. Sin salud, nada es
posible, quien paso por alguna enfermedad sabe los destrozos y perjuicio que
deja en el cuerpo y en la vida. El trabajo también es salud, felicidad y es
sagrado. Cuando hay desempleo se fomenta
los vicios, la delincuencia y la miseria. Tener un trabajo genera estabilidad,
confianza, felicidad a la familia. Por eso que quien trabaja necesita una
remuneración justa y oportuna. La sentencia de la Corte Suprema que permite a
las empresas quebradas reducir los salarios de sus empleados está atentando
contra el derecho más importe como es el trabajo y está poniendo con un pie en
la calle a todos los trabajadores para que todos salgan a movilizarse y
defender su derecho a la chamba.
“El trabajo es un deber y un
derecho. Es base del bienestar social y un medio de realización de la persona”,
expresa el artículo 22 de la constitución, de igual forma enuncia el mandato
del estado “El trabajador tiene derecho a una remuneración equitativa y
suficiente, que procure, para él y su familia, el bienestar material y
espiritual. El pago de la remuneración y de los beneficios sociales del
trabajador tiene prioridad sobre cualquiera otra obligación del empleador”. La carta
magna del estado da por blindado en su artículo 26 y 27 expresando que el trabajo y su
remuneración tiene “Carácter irrenunciable de los derechos reconocidos por la
Constitución y le da “y cualquier “Interpretación
favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de una
norma” y finalmente de forma contundente dice “La ley otorga al trabajador adecuada
protección contra el despido arbitrario”
La Segunda Sala
Constitucional y Social de la Corte Suprema con estas sentencia están atentando contra los derechos
constitucionales que todos los peruanos tenemos y ha dejado abierto de par en
par las puertas para que las empresas apelando que están quiebra, en crisis económica,
en rojo generen la reducción de las remuneraciones de sus trabajadores y sienta
un precedente que puede promover una ola de despidos en este país donde es altamente complicado
conseguir un trabajo.
La SUNAT solo durante el
este mes ha solicitado a INDECOPI declare insolvente a 12 empresas, como
expresa un diario especializado y tendría 100 empresas más en lista. Visto ya así, todos
podrían pasarían e invocar esta sentencia,
como y paso con la empresa Red Star Perú que fue denunciado el 2002 argumentó que
estaba en crisis económica por eso redujo sueldo de sus trabajadores y ahora genera este antecedente jurídico.
Esta sentencia que deja
precedente la reducción de salarios, así
sea previo acuerdo entre el trabajador y el empleador es un atentando contra el
derecho sagrado al trabajo y seguro en los próximos día seguirán las movilizaciones,
seguro nuevamente volverán los miles de
pulpines a la calle, que ya conocen de estas lides y también
trabajadores sindicalizados y agremiados
en defensa de sus remuneraciones. Yo también me apunto en esta marcha # ni un
sol menos #.


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