Por: Juan Carlos Callacondo Velarde
Comunicador Social y docente
universitario
Esta semana se inició la
construcción del III tramo de la variante de Uchumayo, luego de una larga
espera, su concreción permitirá resolver los problemas cotidianos de
congestionamiento y atolladero que generan los miles de pasajeros y vehículos
que salen y entran todos los días a Arequipa. De igual forma el alcalde
provincial está anunciando el inicio de la construcción del intercambio vial La
Salud que cerrará el tránsito en las avenidas
La Salud, Dolores y Los Incas, luego
paralelamente se iniciará la
construcción de una vía subterránea desde la avenida Salaverry hasta la avenida
La Marina. Con estos trabajos tendremos la ciudad intransitable,
metafóricamente será un infierno vehicular donde todos nos perjudicaremos y
pasaremos muchos momentos de enojo y cólera.
Arequipa, no está
planificada para albergar el millón de habitantes y atender sus complejas
necesidades humanas. Ser una ciudad con más de un millón de habitantes es una
oportunidad pero también un grave problema cuando hemos crecido en el caos, la
corrupción y la improvisación. Lo únicos arquitectos y urbanistas que
diseñaron la urbe corresponde a la colonia,
quienes diseñaron la ciudad bajo un sistema geométrico ortogonal y abierto
denominado popularmente como damero, ellos solo pensaron en 100 mil habitantes
que para sus tiempos era una heroicidad. Luego de esto la metrópoli creció bajo
el ojo y ambición de los invasores de tierras y la paranoia de alcaldes que
solo pudieron parchar y maquillar sus estrechas calles.
Lo que nos espera en los
próximos meses en nuestra calles y
avenidas serán aceleración de motores, humo
negro de los viejos escapes, gritos, bocinas, maldiciones que nos permitirán mentar
la madre de todas las generaciones de nuestras autoridades. Ningún plan de contingencia
y desvíos podrá soportar el parque automotor muy crecido en los últimos años
que supera largamente los 250 mil vehículos aproximadamente estimados. Sólo
para que Ud. tenga idea, en un mes se incorpora 2 mil 200 nuevos vehículos como se puede constatarse ante la
Superintendencia Nacional de los Registros Públicos.
Desde esta coyuntura que
viviremos es necesario volver a repensar y revisar el Plan Director de Arequipa
Metropolitana 2002- 2015, que desde mi
perspectiva fue buen esfuerzo que nunca le dieron importancia los políticos que
tuvieron el poder, de haberse ejecutado estos planes se debieron ser solucionar
al año 2015 alguno de nuestros graves problemas. En dicho plan se hablaba del
eje metropolitano, eje residencial, eje
agrícola y el eje azul a los que transversalmente se planteaba los ejes de
integración, sierra, costa y regional que visionaba Arequipa como una ciudad
metropolitana. Dejamos pasar el tiempo y acumular nuestro problema de vialidad.
Los baypass y los corredores a construirse solo funcionaran como pastillas, analgésicos, calmantes para
nuestro grave enfermedad de caos y falta de planificación urbana.
La teoría de desarrollo
urbano expresa que por cada 250 mil habitantes se requiere un sistema integral
de transporte SIT. Para solucionar nuestro mal requeríamos de manera urgente ejecutar
cuatro SITs por ahora hablamos de uno. Pero el pesado y único sistema de combis
asesinas, de custers corrales donde cada día sacan más asientos para meter más
personas a pie, es un grave problema cancerígeno que nos ataca las mañanas y
noches a los que caminos a pie esta ciudad. Para este otro problema en paralelo
tampoco avizoramos ninguna solución.
No nos queda de otra que tener mucha tolerancia y paciencia por este tiempo y estar preparado
para enfrentar el caos y el inferno vehicular, con el alivio como dicen los
letreros de los alcaldes, estamos trabajando para luego estar mejor.


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