Juan Carlos Callacondo Velarde
Las
ratas tiemblan fue el titular de un
periódico local, tras iniciarse una examen especial a 22 instituciones públicas en Arequipa, entre
ellas la Municipalidad Provincial de Arequipa, el Gobierno Regional de
Arequipa, Sedapar y otros municipios distritales y provinciales. Este operativo
denominado “Misti” de rastrillaje contra
la corrupción, tendrá una duración de 60 días realizado por 77 auditores. ¿Será
cierto que las ratas tiemblen? Yo creo que no, la corrupción en todas las
instituciones públicas del estado y los sistemas privados están tan bien montados e institucionalizados.
Creo
que la corrupción está ganando terreno y todos los pobladores lo percibimos, lo
olemos, lo miramos y los sentimos, sin
ser auditores o expertos en la lucha contra la corrupción. Este tejido parece
ser muy seguro que hay muy poco hilos que jalar, todos los movimientos están
sumamente calculado y aprendidos con los años, las piezas están bien
ensambladas que todo está en su lugar, los contactos, los trabajadores, las
mañas, la forma de sacarle vuelta a la ley y como limpiar el camino es su
trabajo diario. Más bien, este operativo seguro servirá, para validar cuan bien
estuvo el trabajo de la corrupción.
La
corrupción es un mal endémico, ético y moral que genera consecuencias graves y
fuertes que afecta el desarrollo integral
de una sociedad como la nuestra. Los dineros que se van a los bolsillos de los
corruptos significa la ejecución de obras de mala calidad o la compra de bienes
inservibles. Muchas investigaciones refrendan que el dinero que se gasta en
corrupción deja de gastarse en los servicios públicos de calidad, como transporte
público, agua potable, servicios de salud, educación, entre otros. La
corrupción da concesión y espacios para que se ejecuten con materiales de muy
baja calidad y servicio de mano de obra
barata. Los corruptos nunca pierden, entonces esto provoca que haya
fallas en el suministro de agua, baja calidad de los servicios médicos, baja
calidad de los servicios educativos, fallas en la infraestructura vial. La
corrupción puede terminar poniendo en riesgo la vida e integridad física de los
ciudadanos. Por ejemplo, la baja calidad de los servicios médicos puede
costarle la vida a un ciudadano enfermo. La construcción de edificios que no
cumplen con los mínimos requisitos de seguridad, pueden costarle la vida a un
ciudadano durante un temblor. Las malas carreteras pueden ser muy peligrosas
para los conductores de camiones y sus pasajeros.
No
solo eso, sino carcome la mente de los ciudadanos y rompe el tejido social pues
disminuye la confianza de los ciudadanos en las instituciones, el gobierno y
entre ellos mismos. También afecta el nivel ético de la sociedad en su
conjunto. En la medida en que la corrupción se generaliza, los escrúpulos
éticos se van perdiendo. Y se convierte
en una agresión brutal a la sociedad que genera titulares como el las ratas
tiemblan, que me parece interesante forma de llamar la atención, pero las forma
más vil y miserable de vender de vender información. Esto demuestra, existe una
total ausencia de valores, es el reflejo de un modelo de vida que se ha quedado
vacío de moral y ética, y se ha quebrantado lo elemental del ser humano.

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