CUANTAS VECES CIRO
Juan Carlos Callacondo Velarde
Luego
de 206 días acaba el primer capitulo el caso Ciro Castillo que ha acaparado la
sintonía y la lectoría de todos los medios de comunicación, para algunos
diarios y canales de televisión esto significo más ventas, más rating y más chisme del barrio al que nos estamos
acostumbrado como temas centrales e importantes en el debate para formar la
opinión publica. No es casual un caso como este sea la pauta de información,
algo esta pasando en los medios de comunicación, algo esta sucediendo la
población que consume adictamente este tipo de periodismo.
En
esta oportunidad solo deseamos llamar la atención sobre el comportamiento de
algunos periodistas y la actitud pasiva que mostramos los consumidores de los medios
de comunicación. El caso Ciro nos ha
mostrado las grandes debilidades que aun tienen nuestra prensa, durante todo este tiempo se han
convertido en el Juez del caso, se han
emitido permanentes veredictos
condenando a los supuestos culpables, el periodismo en cualquier caso no puede
emitir una sentencia, el ejercicio del periodismo serio, no es ofrecer pruebas de culpabilidad de nadie, para
eso está el sistema de justicia que tiene todo un proceso de investigación. La
función y la responsabilidad del periodistas es presentar los elementos y
criterios para que la opinión pública evalúe y saque sus propias conclusiones, su función es informar y no juzgar. Considero
que eso del “cuarto poder” es mentira, el único poder de la prensa es informar
con la verdad.
En
la mayoría de los diarios y programas de televisión se tenia la certeza que el
muchacho fue asesinado, llegando a esa conclusión en base a investigaciones
inventadas, entrevistas a presuntos expertos y a dolidos familiares pero sobre
todo con excesiva imaginación que incluso llevó a un diario a preguntar con
grandes titulares “¿Por qué lo mataron?”, añadiendo “Se quiere saber si el
móvil fue venganza o crimen pasional”. Esto, nos muestra sobre el nivel de
tratamiento de la información que dieron los medios de comunicación, convirtieron
a muchos charlatanes, chamanes en fuente de información. Un chamán no es una
fuente, en caso de Ciro acudieron a muchos
con el fin de inventar una primicia, con el fin de pronosticar algunos
sucesos, nunca podremos entender este
lado folclórico de nuestra prensa que siempre esta presente.
Los
medios de comunicación no pueden subestimar al consumidor de medios, hoy
tenemos otras herramienta como la internet donde una verdad
solo puede existir por minutos, una versión puede ser desbaratada por
otras fuentes de información, durante todo este tiempo se ha subestimado al
lector, al televidente considerándolo un sujeto pasivo, aunque hay muchos, pero
también existen receptores críticos que
aman, sienten y exigen más veracidad. Es la capacidad y pericia del periodista
cómo darle vuelta a la información y
hacerla atractiva y fundamentalmente impregnarle de valores y ética para equilibrar entre el negocio/rating con
información de calidad.
Del
lado del consumidor de medios necesitamos desarrollar habilidades para elegir y
diferenciar una mejor calidad del producto y sobre todo cumplan con los principios rectores de la
formación de la opinión pública.

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