Juan Carlos
Callacondo Velarde
Comunicador
Social y docente universitario
Arequipa siempre será el “El
León del Sur” -aunque últimamente dormida-,
denominación contrastada por su espíritu,
contestaría, rebelde, levantisco, indómito y revolucionario, mostrado y
demostrada en las revoluciones gestadas. Detrás de estas rebeliones sin duda existía
un poder político que respaldaba y
generaba un protagonismo y liderazgo nacional. Solo queda en los anales de la
historia como el Partido Liberal Independiente de Francisco Mostajo y Lino
Urquieta coloco en la agenda nacional
sus debates y luchas a favor de la reforma agraria y la reivindicación del
proletariado para sus tiempos. La presencia del Frente Democrático
Nacional gestado desde Arequipa por Manuel J. Bustamante de la Fuente y llevó
a José Luis Bustamante y Rivero y alcanzó ser presidente del país. El Partido Demócrata Cristiano fundado por Héctor
Cornejo Chávez, Jorge Cornejo Polar, Álvaro Belaúnde, Gustavo
Quintanilla, Luis Rey de Castro, Roger Cáceres y Enrique Chirinos Soto que
lidero la formación de otros partidos políticos nacionales.
Solo queda en la evocación
histórica la presencia Jaime Rey de Castro
Diputado por Arequipa en 1956, que
con su elocuencia y por su sólida formación jurídica fue una referencia
obligatoria en la labor legislativa y
fiscalizadora en el congreso de la república. Estos políticos si tenían “propuestas
políticas lúcidas y muchas veces vanguardistas que se plasmaron en la creación
de organizaciones vitales para comprender la vida política nacional del siglo
pasado” como lo dice José Luis Vargas.
Hoy solo queda la nostalgia
de tremenda representación política que no se pudo, ni se supo continuar y emular. La
noticia protagonizada por la congresista
por Arequipa Alejandra Aramayo por algunos pedidos y berrinches domésticos es
la ausencia la formación de nuestra clase
política regional. Tal vez el último político arequipeño que tuvimos que elevaba
el debate y la discusión política fue
Juan Manuel Guillen, luego de él no hay un preclaro político de la talla de
antaño, pues eso se logra con una dedicación a la política y sólida formación académica. Nuestros
actuales representantes y políticos actuales están lejos de este legado político.
Arequipa tiene 6 representantes
ante congreso de la república en estos primero 60 días aun no muestran reflejos, ni síntomas de su
representación política. Un congresista asume la función fundamental de hacer política
y su función esencial es articular, proponer y unificar intereses entre estado
y la ciudadanía a través de leyes y la negociación política, desarrollar
propuestas a favor de los intereses y necesidades de la población, promover la
socialización y debate político generando
la participación ciudadana permanente. Estos primeros días del debut de
nuestros representante nos hace presagiar que no habrá leyes e iniciativas
que trasciendan más allá del alboroto y
el chisme político.


0 comentarios:
Publicar un comentario