Por: Juan Carlos Callacondo Velarde
Comunicador Social y docente
universitario
Los ejercicios físicos de PPK,
los teléfonos celulares fuera de la primera reunión de gabinete de ministros,
los 7 mandamientos y el lanzamiento del juego de moda de pokemon go, imprimieron
los días de la semana que se
fue. Esto son algunas marcas de los códigos culturales que estos últimos días apocalípticos
nos propone para leer, comprender los
tiempos de modernidad y post modernidad.
En su primera semana PKK
estuvo en los ojos y la boca de todos, porque dio un poco de comidilla para que
no pase desapercibo a las luces y los ojos de los 31 millones de peruanos puestos
en la primera semana en el palacio de gobierno. La rutina de ejercicios físicos
realizada antes de la primera
sesión del Consejo de Ministros fue una presentación sorpresiva y simpática que
vale la pena comentar. Los movimientos desajustados, longevos y forzados
para remover un poco de la grasa del
cuerpo de sus doce de los 19 ministros generó muchos disparos en el frente
de oposición política, para muchos de sus enemigos les pareció figuretismo,
protagonismos, escobita nueva, perdida de tiempo y para sus partidarios un
gesto y código simbólico para colocar problemas sociales que nos aqueja a todos.
Si pues, no es que PPK
quiere mostrar a sus 77 años que aún la
mueve, tiene vitalidad, fuerza y vigor. Sino que realmente desea colocar ante nuestros
ojos hay un gran problema de salud pública
en un país sedentario. Las cifras hablan
solas, el 62.4%, adultos y el 14.4% de niños
y niñas tienen sobrepeso y obesidad que son causa de 23 enfermedades peligrosas
más atendidos en los hospitales peruanos, como son la hipertensión arterial,
problemas respiratorios, depresión, trastornos cardiovasculares, el colesterol
entre otros. Entonces no es un problema de figuretismo, sino de gordo, panzón y de salud pública que requiere atención de
todos. Hacer ejercicios es una necesidad, sino te mueves 30 minutos diarios puedes
morirte. PPk la achuntó muy bien y así cerró la semana con 70.4% de aceptación.
Otra acción, que movió a
muchos niños, jóvenes y adultos que abandonaran sus asientos calientes frente a
la computadora y salir a recorrer calles,
parque y lugares públicos masivamente, es el juego de moda llamado pokemon go, a los que muchos los
calificaron como, estupidez, tontería, brutalidad que solo pasaría a todos los
pokemongos. Todos tuvimos nuestro momento de mongos, ser mongos en es una
necesidad generacional que siempre será reprimidos por unos algunos poco tíos
que se las creen de muy cultos y puritanos. En mi generación mongueamos por
calles y parque como hippies, escuchando rock psicodélico, groove y folk, es
decir nos movimos a contracultura, contestatarios, libertarios y siempre
pacifistas. Los pokemongos que ahora recorren calles y parques atrapados por la
tecnología tienen derecho a su media hora para encontrar como se rebelan contra
la homogeneidad de pensamientos que ofrece el sistema y el mercado.
Yo no creo entonces que sea problemas
figuritismos y consumismos sino de gordos, panzones y pokemongos que no están presente
en las políticas públicas y de nuevos códigos culturales de
estos tiempos de modernidad y post modernidad que nos cuesta leer y comprender.


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