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lunes, 9 de abril de 2012

Tengo sed

Tengo sed
Juan Carlos Callacondo Velarde

http://educacion-politica.blogspot.com/

Esta Semana Santa no volverán hacer lo que fue en antaño, tampoco deseamos que lo fueran igual, pero si anhelamos de fuera distinto, no se requiere ser un observador excepcional, ni muy ilustrado, para afirmar que el recordatorio vivencial de la pasión, crucifixión, muerte y posterior resurrección de nuestro de Cristo es una actividad cultural sin precedentes en la reflexión cristiana y católica de la humanidad.

La iglesia católica en este marco de la Semana Santa ha programado muchas acciones con la finalidad de recordárnoslos que Cristo murió por nosotros llevándose nuestros pecados, nuestras penas, pero se olvido de llevarse la pobreza que cada día nos hace más deshumanos. Una vez más por rutina familiar, más que por convicción asistimos a las diferentes misas para redimirnos de todos nuestros males que nos hacen almas negras indeseadas en el olimpo. Sin embargo, luego del sermón de las siente palabras hay uno que me dejo sin sueño, con insomnio y con mucha sensibilidad. Tengo Sed, no por lo que la noche anterior nos tomamos un par de cervezas al ritmo del rock alternativo de Upcha, sino por la intensidad y la multidimensionalidad de significaciones que pueda evocar estas dos palabras en la actualidad religiosa y social.

Jesús lo pronuncio “Tengo Sed” después de haber perdido gran cantidad de sangre mientras había sido azotado y los clavos habían traspasado sus manos y sus pies, el pasaje bíblico expresa que el salvador gimió estas palabras como exceso de sufrimiento, de congoja interior, como expresión de la más humilde y lastimosa entrega, como el grito de la penuria física. Como el más doloroso grito de justicia y suplicio de la sed. Es el gemido extremo, arrancado a Jesús por el dolor físico tomando palabras de un texto mesiánico. Hoy es una voz que se escucha silenciosamente todos los días en las calles, en los hogares de miles de peruanos que sufren en el profundo y recóndito de su alma, la injusticia, el hambre, la pobreza y abandono.

Los pobres y no pobres del Perú tenemos SED de justicia social, SED de inclusión, SED de ser humanos, por que la extrema pobreza, la indiferencia, el abandono del estado que corroe nuestras entrañas, no solo deseamos un vaso de agua sino toda la jarra y todos los días. Como no tener SED literalmente y de verdad cuando en nuestra patria y en nuestra ciudad el 37 % de la población rural y 8 % de la población urbana aún no cuentan con acceso sostenible a una fuente de agua para consumo, como no tener SED si el mejor de nuestra agua de nuestros puquíos y manantiales se lo llevan las mineras como Yanacocha, Conga o Tía María o cualquier proyecto minero informal.

Tengo SED de justicia social, de inclusión social, de oportunidad. Por que Cristo ya fue crucificado por nosotros, deberíamos ya de sesearnos de agua, ya es hora de que los efectos y el chorreo económico mojen nuestros bolsillos, llegue a nuestras mesas. Tengo Sed de una evangelización con una verdadera teología de libertad y liberación donde la verdadera opción de Semana Santa sea "opción preferente para los pobres" y no el interés de tomar las Universidades y los colegios Católicos por los fariseos, saduceos, ciprianis, opus o solidicios que combatió Jesús. TENGO SED, es nuestro grito y nuestro sufrimiento por que Cristo ha resucitado y vive con nosotros para sesearnos de la necesidad de justicia e inclusión social.

1 comentarios:

Daniela Abril Algarra dijo...

muy interesante su posición, señor Carlos Callacondo, lo mas interesante de todo esto, es que los rituales, como usted lo ha mencionado se limitan a perpetuar dogmas vacías, de que sirve cargar una cruz? estar escuchando la palabra de Dios si como personas somos una desgracia, que pasa con el sentido humano,que tanto necesita nuestra tierra?, a Cristo lo negaron tres veces, también lo negamos nosotros cuando no tendemos la mano a un amigo, "tenemos sed" me encanta el énfasis que le da a esta oración, estamos ávidos de calor humano, de verdad, de justicia y estas costumbres poco criticas, que solo se hacen para dar respuesta a convencionalismos sociales,( solo por que todo el mundo lo hace), sin nada de fundamento no tienen sentido, debemos actuar por convicción no dejemos caer a cristo de nuevo. Seamos coherentes.

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