NATIVOS E INMIGRANTES DIGITALES ¿CUÁL ES USTED?
Escrito por Hesmeralda Rojas Enríquez
Diario el Chasqui Apurimac
Cada cierto tiempo surgen nuevas palabras, nuevos vocablos que deben ser incorporados al diccionario, estas últimas décadas, sin duda, han sido una revolución en el ámbito de la lingüística, gran parte de ello, propiciado por el avance tecnológico. El hombre por su innato deseo de nombrar cada cosa que le rodea ha creado estas nuevas denominaciones: Nativo e inmigrante digital.
Nativo digital es aquel que ha crecido rodeado de aparatos tecnológicos, es el que entiende el lenguaje de las computadoras, los videojuegos, Internet, los mensajes de texto, la ejecución de procesos en paralelo, el estar “conectado”, es decir, es aquel que puede manejar de forma intuitiva y rápida el uso de las tecnologías digitales (¿le parece esto común?). Mientras que los inmigrantes son aquellos que han visto nacer esta tecnología y que por la fuerza o atrapados por sus encantadoras posibilidades se han visto en la necesidad o en la complaciente necesidad de hacer uso de ella.
Si bien es cierto que los inmigrantes están inmersos de tecnología y su uso cada día es más preponderante, existen entre ambas macrogeneraciones brechas infinitas, brechas en la forma de ver y entender el mundo que les rodea, para un nativo digital la existencia no puede ser la misma sin las constantes llamadas, mensajes masivos, juegos en línea, juegos interactivos donde se despliegan gran uso de los sentidos y todos al mismo tiempo, intercambio de experiencias, subida y bajada de música y videos a través de la red, el deseo de estar “presentes” (por ello la gran proliferación y uso de las redes sociales).
Los nativos digitales aman la velocidad, realizando varias tareas al mismo tiempo (time sharing), y no importa si este nativo tenga 6 o 20 años, la forma de aprendizaje que tienen siempre es la misma, de manera natural e intuitiva. Mientras que un inmigrante debe leer las instrucciones primero, para realizar alguna instalación de un programa, la configuración de un aparato o máquina digital, no sin antes haber releído todo el proceso, el nativo digital lo hace todo intuitivamente y luego se pregunta, y ni qué decir del aprovechamiento de las diversas opciones que enriquecen cada tecnología, un ejemplo claro de esta brecha es que los inmigrantes difícilmente usan un celular para enviar mensajes o escuchar música, muchas veces, es sólo para recibir llamadas, por el otro lado, el nativo digital puede dar a este aparato una escala de importancia tal como la subsistencia misma, ya que pueden cargar con él a todo lugar una biblioteca completa, una lista de canciones, videos, fotografías, calendario de actividades, etc, llegando éste a ser un medio de comunicación tan eficiente e indispensable en la vida cotidiana.
Estas diferencias además no han sido sólo delimitadas por el factor edad, sino además por las diferencias socioeconómicas, no es cierto que todos los nativos digitales pertenecerán a estas décadas, ya hay muchos de ellos quienes no pueden y no podrán crecer en este ambiente.
Dado este panorama, uno de los factores de la sociedad que se han visto grandemente transformados es la educación, ya que no sólo se trata de un cambio generacional en las maneras de vestir o actuar sino que existe ahora una singularidad, una compuerta evolutiva totalmente nueva que es la “digitalización de la cultura” tal como lo define Marc Prensky (Experto orador, escritor, consultor y diseñador de juegos en los ámbitos de la educación y el aprendizaje).
La educación debe tomar en cuenta y con suma preponderancia esta tendencia, esta alfabetización digital, ya que al nativo le fascina el aprendizaje multimediático, vivir una experiencia casi real, no en vano estamos en la era de la realidad virtual, donde un joven puede aprenderse cientos de nombres de personajes de un juego, pero que difícilmente puede recordar los nombres de los presidentes de su país, ¿qué es lo que está fallando entonces en la educación? Neurológicamente las diferencias también están marcadas, las formas de aprendizaje son totalmente opuestas. Los nativos digitales han crecido aprendiendo de forma divertida, interactuando, haciendo la prueba y error, mientras los inmigrantes digitales, los predecesores, han realizado el aprendizaje paso a paso, de forma metódica, cada cosa enmarcada en un objetivo, de forma “seria”, a veces mucho más teórica que práctica.
En este punto valdría la pena hacernos la pregunta ¿soy un nativo o un inmigrante digital? Y sea cual sea la respuesta, pienso que los nativos digitales están diseñados para un nuevo tipo de sistema educativo, y que los inmigrantes deben recoger lo mejor de los saberes y metodologías por decirlo de algún modo “antiguas”, y usarlas de acuerdo a las tecnologías existentes, para generar un punto intermedio donde lo predeterminado no tenga que ser obsoleto y lo nuevo pueda ser beneficioso.
Porque al fin y al cabo, serán los nativos digitales los que formarán las nuevas sociedades económicas, políticas y sociales del mañana
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